14 de febrero ¿amor o consumismo?

Foto: EFE/Mario Guzmán

Febrero es llamado el mes del amor, ya que el día 14 se celebra San Valentín, mejor conocido como el día del Amor y la Amistad. En esta fecha las personas derrochan importantes sumas de dinero en cenas, regalos y detalles para enamorar a su pareja, pero desconociendo completamente el origen de la celebración.

En la antigua Roma el 15 de febrero se acostumbraba celebrar el día de la fertilidad o Lupercalia, en honor del dios Lupercus, por lo que la mayoría de la gente quería contraer matrimonio en esa fecha. Muchas de estas uniones se realizaban por sacerdotes cristianos, los cuales eran perseguidos por la autoridad romana por considerarlos “promotores de rituales paganos”.

Uno de ellos fue Valentín, quien fue detenido por el emperador Claudio II. Según la leyenda Valentín se había enamorado de la hija del mandatario Romano y, en la víspera de su ejecución, le envió una nota de despedida que firmó con las palabras “de tu Valentín”, siendo decapitado el 14 de febrero del año 270, por lo que una vez canonizado pasó a ser día de San Valentín.

De ahí a que surjan varios datos curiosos, como el hecho de que ese día se celebre a los que pierden la cabeza por amor, los enamorados, como la perdió el mismo Valentín. Asimismo, la carta que el sacerdote cristiano dejó a su amada da el origen a las cartas de amor y poemas que se envían actualmente las parejas en esta fecha, así como las dedicatorias en regalos y detalles.

El Día de San Valentín, como sinónimo del día de los enamorados, empezó a celebrarse en el año 494, siendo auspiciado por el papa Gelasio I, quien tomó la medida de celebrar una festividad católica el 14 de febrero con el fin de anular y prohibir la fiesta pagana de las Lupercales que se celebraba como homenaje a la loba que amamantó a los gemelos Rómulo y Remo.

Como festividad religiosa se estuvo celebrando hasta 1969, año en el que bajo el pontificado de Pablo VI la Iglesia Católica decidió eliminar San Valentín como festividad, pero por aquel entonces la comercialización del Día de los Enamorados ya estaba totalmente instaurada en la sociedad de consumo desde mediados de la década de 1840, iniciada en los Estados Unidos.

Pese a que los orígenes entorno a esta celebración son múltiples y muchas veces confusos, la realidad es que miles de personas se entregan año con año a esta fecha, usándola de pretexto al menos para pasar un buen rato, sin negar que los almacenes, restaurantes, tiendas departamentales e incluso los hoteles han sacado provecho del bolsillo de los enamorados.