Durango, Dgo
El incremento sostenido en los precios de los materiales de construcción continúa presionando los costos de la vivienda en Durango, una realidad que se mantiene pese a la estabilización de la inflación en el sector a nivel nacional y que, según especialistas, podría mantenerse durante 2026 ante una reactivación de la construcción habitacional.
Datos nacionales de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), con base en estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), señalan que la inflación anual en los materiales de construcción cerró 2025 en 3.93%, un nivel similar al de la inflación general (3.69%) y muy inferior a los incrementos de doble dígito registrados durante la pandemia. A nivel de vivienda, el aumento fue mayor, con 4.52%, superando otros segmentos como comercio e infraestructura industrial.
No obstante, especialistas consultados por la CMIC anticipan que la inflación en este ramo podría escalar hasta el 5% en 2026, impulsada por la mayor demanda de proyectos habitacionales y posibles aranceles en importaciones de insumos clave como acero, electrónicos y químicos.
Presión de costos en la vivienda duranguense
En Durango, el sector de la construcción vive una dinámica similar a la del resto del país. Según cifras de la Canadevi Durango, el costo de materiales básicos para edificaciones —como concreto, cementos y acero— ha registrado aumentos que impactan directamente en el precio final de vivienda nueva y en el desarrollo de proyectos habitacionales de interés social y medio. Esto se traduce en menores márgenes de ganancia para los desarrolladores y precios menos accesibles para las familias duranguenses.
“La construcción formal de vivienda ha tenido un repunte en Durango, lo que incrementa la demanda de materiales, y eso inevitablemente presiona los precios”, explicó Ricardo Trejo, director general de la consultora Forecastim, en un análisis citado en el informe de la CMIC.
Por su parte, representantes locales del sector vivienda han señalado que la demanda de vivienda nueva en Durango ha mantenido un ritmo constante en los últimos trimestres, lo que obliga a los constructores a absorber parte de los aumentos de costos o trasladarlos al precio de venta, en un mercado donde la accesibilidad ya era un desafío previo.
Esfuerzos por equilibrar el mercado
Autoridades estatales y municipales han impulsado acciones para aliviar estas presiones. El Gobierno del Estado de Durango, en coordinación con el sector privado, ha promovido programas de suelo urbano y financiamiento a través de fideicomisos locales con la finalidad de reducir costos de adquisición para familias con ingresos medios y bajos. Asimismo, organismos como el Infonavit y la Conavi han ampliado esquemas de crédito para la adquisición de vivienda nueva y usada en la entidad.
Aun así, analistas del sector insisten en que sin una baja sostenida en los precios de los insumos de construcción, la producción de vivienda en Durango enfrentará retos para ofrecer precios más competitivos, especialmente para sectores vulnerables.
Perspectivas para 2026
Con la expectativa de un crecimiento en la construcción habitacional durante 2026, tanto a nivel federal como estatal, el sector sigue de cerca las variables económicas que podrían influir en los costos, como los aranceles en importaciones y la disponibilidad de materiales. Para el sector vivienda duranguense, el desafío será equilibrar la oferta con la capacidad económica de las familias, sin dejar de cumplir con las normas de calidad y seguridad en la edificación.
Este escenario plantea la necesidad de consolidar estrategias conjuntas entre gobierno, industria y sociedad para promover viviendas asequibles sin sacrificar la calidad, mientras se capitaliza la dinámica positiva de la construcción en el estado.
