Durango, Dgo
Mientras a nivel nacional se proyecta una importante generación de empleo rumbo al Mundial de Fútbol 2026, Durango continúa enfrentando un escenario adverso en materia laboral, marcado por la informalidad, bajos salarios y escasas oportunidades para jóvenes y profesionistas.
De acuerdo con especialistas en empleo, los grandes eventos internacionales suelen detonar miles de puestos de trabajo en sectores como turismo, logística, servicios y manufactura; sin embargo, Durango no figura entre las entidades con mayor capacidad para capitalizar esta derrama económica, debido a su limitada infraestructura, baja atracción de inversiones y débil dinamismo industrial.
En la entidad, una parte significativa de la población económicamente activa se mantiene en la informalidad, una condición que priva a los trabajadores de seguridad social, prestaciones de ley y estabilidad laboral. Esta problemática se agrava entre los jóvenes duranguenses, quienes enfrentan serias dificultades para acceder a su primer empleo formal por la falta de experiencia y la escasa oferta laboral especializada.
Expertos advierten que, mientras en otras regiones del país se preparan estrategias para absorber la demanda de empleo temporal y convertirla en trabajo formal, en Durango persiste la ausencia de políticas públicas sólidas que impulsen la capacitación, la vinculación laboral y la profesionalización del talento local.
Además, el bajo crecimiento económico del estado ha provocado que muchos duranguenses opten por migrar a otras entidades o integrarse a empleos eventuales y mal remunerados, perpetuando un círculo de precariedad laboral que limita el desarrollo social y económico de la región.
A nivel nacional, más de 33 millones de personas se encuentran en la informalidad y se estima que cada año se requieren alrededor de 1.2 millones de empleos formales para atender a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral
Durango no es ajeno a esta crisis, pero sí uno de los estados donde el impacto resulta más profundo ante la falta de alternativas productivas.
Sin cambios estructurales y sin una estrategia clara para integrarse a las oportunidades que ofrece el contexto nacional, Durango corre el riesgo de quedar nuevamente al margen del crecimiento económico, ampliando la brecha laboral y social frente a otras entidades del país.
