El diésel llega a los 29 pesos y ganaderos de Durango piden auxilio al Gobierno Federal

Publicado:

Durango, Dgo.

El reciente ajuste en los tableros de las gasolineras ha encendido las alarmas entre los criadores de reses de la entidad. El incremento en el costo del diésel, insumo vital para movilizar semovientes y operar la maquinaria agrícola, amenaza con devorar los escasos márgenes de ganancia que aún conserva el sector primario.

De 27 a 29 pesos: El golpe al bolsillo pecuario

Rogelio Soto Ochoa, titular de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), advirtió que la operatividad de los ranchos atraviesa una coyuntura crítica. Según el líder gremial, si con el litro de combustible rondando los 27 pesos la actividad ya caminaba sobre la cuerda floja, el salto hacia los 29 pesos representa un obstáculo casi insuperable para muchos productores locales.

Ante esta escalada, el organismo empresarial urgió a la administración federal a implementar medidas de alivio tributario. La demanda específica es la activación de subsidios al IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios), con el fin de frenar el efecto inflacionario que este energético inyecta directamente al costo final de la proteína animal.

El “respiro” del dólar y el maíz de importación

Pese al panorama gris en las bombas de combustible, Soto Ochoa señaló que no todo el escenario es adverso. Hasta el momento, otros insumos fundamentales para la engorda han logrado mantenerse estables. ¿La razón? El fortalecimiento de la moneda nacional frente al billete verde.

Se detalló que cerca del 90% de los suministros necesarios para finalizar el ganado en los corrales provienen del extranjero. En este sentido, la adquisición de maíz amarillo —base de la dieta del ganado— se ha visto beneficiada por un tipo de cambio favorable, lo que ha servido como un contrapeso temporal ante el encarecimiento del transporte.

Zozobra por conflictos internacionales

Sin embargo, esta estabilidad pende de un hilo. El gremio ganadero mira con recelo las turbulencias geopolíticas en Medio Oriente. El temor radica en que una intensificación de las hostilidades dispare el valor del dólar, lo que encarecería de inmediato las importaciones y dejaría a los productores duranguenses entre la espada y la pared: con insumos caros y combustible por las nubes.

Por ahora, los productores mantienen la esperanza de que los mercados se estabilicen, pues de ello depende que muchas unidades de producción en Durango no tengan que bajar la cortina de manera definitiva.

Artículos Relacionados

Artículos Recientes