Durango, Dgo.
En un giro que ha dejado más dudas que respuestas, el propio escultor Guillermo Salazar dio marcha atrás a lo que él mismo había asegurado hace apenas una semana: el monumento a Francisco Villa ya no será trasladado a San Juan del Río.
Sin embargo, lo que debía ser una aclaración terminó generando más incertidumbre.
El artista no explicó por qué cambió la decisión, quién intervino o qué ocurrió en el proceso. Simplemente se limitó a decir que la obra no será removida, y que lo único urgente es que reciba mantenimiento.
Este cambio repentino llega luego de días de polémica, inconformidad ciudadana y cuestionamientos sobre el destino de una pieza que forma parte de la identidad visual de Durango.
Lo que más inquieta no es solo el cambio de postura, sino el silencio:
👉 No hay detalles técnicos
👉 No hay responsables claros
👉 No hay explicación pública
Mientras tanto, el monumento sigue en su lugar… pero ahora bajo una nueva narrativa: no se mueve, pero está deteriorado.
