Cada año, el 21 de marzo no solo marca la llegada de la primavera… también destapa verdades incómodas. Las redes sociales se llenan de ramos amarillos, fotos “perfectas” y dedicatorias que prometen amor eterno… pero, ¿realmente todos reciben flores o solo es un show digital?
La tendencia de regalar flores amarillas, inspirada por la cultura pop y reforzada por TikTok, se ha convertido en un termómetro emocional: hay quienes reciben detalles, quienes los presumen… y quienes solo observan en silencio preguntándose si están en la relación correcta.
En Durango, como en muchas ciudades, el fenómeno ya se siente. Florerías preparadas, precios al alza y una expectativa que crece más rápido que la primavera misma. Pero también surge la otra cara: parejas que discuten, indirectas en redes y el clásico “yo no necesito flores” que muchas veces esconde decepción.
Porque al final, las flores amarillas no son solo un detalle… son una promesa. Y este 21 de marzo, más de uno va a confirmar si esa promesa es real… o si solo vive de palabras.
