Un milagro que no haya muerto nadie en el avionazo, pero también pudo mediar un acto de heroicidad

Todo apunta a un innegable milagro ocurrido en el desplome o “despiste” del avión de Aeroméxico ayer por la tarde cuando iniciaba el vuelo a la ciuad de México 2431, aunque mucho tuvo qué ver la pericia, el arrojo y la calma de la tripulación.

POSIBLE heroicidad de tripulantes de avión.

Es temprano para decir que la preservación de la vida de las 101 personas que iban a bordo debe atribuirsele a un acto de heroicidad de la tripulación, pero todo apunta a que su acción fue definitiva, aunque será la conclusión de los peritos de la  Dirección General de Aeronáutica la que determine qué realmente ocurrió en el accidente.

La aeronave, un Embraer 190, había tomado poca altura y una ráfaga de viento la estrelló contra el suelo propiciando todo lo que ya sabemos, que salieron por su propio pie los 101 ocupantes y, nadie perdió la vida, hasta el momento.

Muchos de los pasajeros están lesionados, otros salieron prácticamente ilesos, de ahí los temores de que el saldo final aun pueda reportar víctimas mortales.

Lo inusual es que las 101 personas hayan podido conservar la vida.  Hay muy pocos casos en el mundo que los pasajeros consiguen preervar la existencia, máxime que el avión terminó reducido a cenizas, por decirlo de la mejor manera.

Todo se debió a la pericia, la decisión y el arrojo de piloto y segundo de mando, Daniel Dardon Chávez, primer oficial, y Carlos Galván Mearán, copiloto, respectivamente, toda vez que a pesar de que la nave se había elevado unos cuantos metros, cualquier caída pudo resultar fatal.

DANIEL Dardon Chávez.

Un pasajero que iba en Clase Premier aseguró que el avión no había despegado cuando sobrevino todo.

Y, no obstante las condiciones adversas, pues Dardon Chávez asegura que sintió una fuerte ráfaga de “viento encontrado” que hizo que la pesada nave se estrellara en la tierra, pero a ese pesar, logró mantener la horizontal del avión, que fue definitivo para que los pasajeros pudieran salir por su propio pie y conservaran la vida, según comentarios del gobernador José Aispuro Torres.

Es que la nave, en su ascenso y posterior caída, alcanzó a pegar con su ala iquierda en el suelo, con cuyo golpe desprendió los dos motores.  Aun en esas condiciones mantuvo la nave en su posición normal, subrayó el gobernante.

CARLOS Galván, copiloto.

Solamente de esa manera era posible que salieran los pasajeros, dado que ya detenida la nave en tierra, se desplegaron los toboganes y fueron saliendo de manera ordenada uno por uno hasta completar los 101 ocupantes, repitió.

Sí, en la caída y estrellada contra el suelo del Embraer, la mayoría sufrieron serios golpes, heridas y lesiones diversas con las que fueron llevados a los distintos hospitales públicos y privados, a grado tal que hacia las 18:00 horas, tres horas después del accidente, todos los nosocomios reportaron saturación total, por lo que hubieron de abrirse las puertas del hospital militar ubicado en el cuartel “Francisco Villa” del poblado 5 de Mayo, donde se acomodaron otros de los lesionados que ya no cabían en aquellos puestos médicos.

Y, una vez que piloto y copiloto hicieron su parte, sus compañeras sobracargos Samantha Hernández Huerta y Brenda Zavala Gómez, agilizaron la desocupación de la nave y tuvieron la calma y el aplomo para pedir calma a los pasajeros no obstante que empezó a arder un par de minutos después, o menos, después de regresar a tierra.

BRENDA ZAVALA

Las llamas alcanzaron a varios de los pasajeros (hasta el momento la autoridad no ha detallado las lesiones que presentan los malogrados pasajeros) y tanto pilotos como sobrecargos seguían a bordo con el inevitable riesgo de también ser alcanzados por la lumbre.

Ellos cumplieron con su obligación moral de abandonar la nave hasta el final, ya que hubiesen salido la totalidad de los pasajeros.

SAMANTHA Hernández.

Por eso, como ciertamente dice alguien respecto al accidente:  Es un gran milagro, y tenemos cuatro mexicanos que quizá algún día lleguen a ser considerados verdaderos héroes, puesto que hicieron lo suficiente para evitar que murieran 101 personas.

DESCALZA Samantha llegó hasta la terminal. Socorristsa llevan a Brenda en hombros. Y al fondo a la derecha, la cola del Embraer.