Durango, Dgo.-Un jornalero de 29 años de edad pidió apoyo policial al sentirse víctima de un delito luego de contratar los servicios íntimos de una mujer que, al concluir el encuentro, le duplicó la tarifa que inicialmente le dio.
El afectado es un muchacho originario del poblado Santiago Bayacora que, el domingo, decidió solicitar los servicios de una fémina a la que encontró en la calle Patoni.
De acuerdo a lo dicho por el varón a las autoridades, cuando preguntó a la mujer el costo del encuentro, esta le dijo que serían 250 pesos; sin embargo, una vez que concluyeron los estímulos, le cobraron 500.
El muchacho se negó a ello y la prestadora de servicios tomó sus teléfonos celulares y le advirtió que no los entregaría sino hasta que le hicieran el pago completo; al salir a la calle, el joven vio policías y les pidió ayuda.
Al final, la mujer le entregó los teléfonos al muchacho y los agentes propiciaron un acuerdo para una tarifa satisfactoria y la situación no pasó a mayores.




