- La informalidad laboral alcanzó 55.5% en el segundo trimestre y la desocupación llegó a 4.1% en agosto; a nivel nacional, el INEGI reportó una tasa de desempleo de 2.8% en septiembre.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de informalidad laboral en Durango se ubicó en 55.5% durante el segundo trimestre del año, uno de los incrementos más pronunciados entre las entidades del país.
La cifra representó un aumento de 4.32 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025. En ese lapso, alrededor de 879 mil personas se encontraban ocupadas en el estado, pero cerca de 488 mil laboraban en condiciones de informalidad.
La presión sobre el mercado laboral también se reflejó en las cifras de desocupación correspondientes a agosto, cuando Durango registró una tasa de 4.1%, superior al 3.9% reportado en julio y al 3% nacional señalado para el periodo de referencia.
Los datos difundidos en septiembre señalaron que 37 mil 105 personas se encontraban desocupadas en la entidad. Aunque durante agosto se incorporaron 810 puestos formales, después de la pérdida de mil 736 plazas en julio, las cifras muestran que la generación de empleos continúa siendo un desafío.
En su reporte del 22 de octubre de 2026, el INEGI informó que la tasa nacional de desocupación se ubicó en 2.8% durante septiembre, por debajo del 3% registrado en el mismo mes de 2025.
Sin embargo, la población económicamente activa disminuyó de 62.1 millones a 61.7 millones de personas en la comparación anual, mientras que la población ocupada pasó de 60.2 millones a 60 millones.
La informalidad laboral nacional también mostró una reducción anual, al pasar de 54.9% a 54.3%. No obstante, el porcentaje de personas ocupadas en el sector informal aumentó de 28.7% a 29.4%, lo que refleja que ambos indicadores miden fenómenos relacionados, pero distintos.
Las cifras estatales muestran que el reto no consiste únicamente en incrementar el número de personas ocupadas, sino también en ampliar las oportunidades de empleo formal, con ingresos adecuados y acceso a prestaciones y seguridad social.
La informalidad comprende distintas modalidades de trabajo vulnerable, desde actividades en negocios no registrados hasta empleos sin reconocimiento de la relación laboral o sin protección social.
Para Durango, la evolución de estos indicadores será clave para evaluar si la actividad económica se traduce en oportunidades laborales estables para la población.

