miércoles, agosto 12, 2020
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“Siete días de Grilla”

Tonto sería el presidente Andrés Manuel López Obrador si tira por la borda la tablita de salvación, momentánea, que se llama Emilio Lozoya Austin. Es, como dijo alguien, un verdadero filón de oro político.

Y como tal, hay que cuidarlo como a las pupilas de los ojos. Mantenerlo con un sarapito, calefacción y toda la cosa para que no se nos vaya a resfriar el exdirector de PEMEX.

Sabe mucho respecto del saqueo que perpetraron o por sí o por interpósitas personas la mayoría de los gobiernos priistas y los dos mandatos panistas del último siglo.

La extradición de Lozoya, lo mismo que puede pasar con el exgobernador de Chihuahua, César Duarte, políticamente puede servir enormidades a la 4T en los próximos comicios electorales.

Aunque, de por sí es un gran paquete para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por los resultados hasta el momento de la pandemia por el coronavirus. Estamos muy cerca de los 50 mil muertos y es una verdadera catástrofe que ha golpeado de fea manera a miles de familias mexicanas y el fin de la pesadilla no parece estar cerca.

Y no es que AMLO sea el creador del virus, sino que la mortandad que tenemos en el país, cosa muy parecida a la que sucede en Estados Unidos y Brasil, es coincidente con la actitud displicente y hasta ofensiva de los mandatarios, que nunca aceptaron usar cubrebocas, algo tan simple y, el pueblo, puntual, los imitó.

Los tres, López Obrador, Donald Trump y Jair Bolsonaro, se burlaron desde que se les avisó de la amenaza. “Es una simple gripita, un resfriado que con unas pastillas se arregla. El cubrebocas no sirve para nada…”.

Ahí están las consecuencias, que gracias a esas reacciones irresponsables los tres pueblos hicieron lo mismo y el patógeno se extendió como reguero de pólvora.

Entonces, suponiendo que el gobierno de AMLO salga bien librado del Covid 19, y vaya que de la pandemia no estamos nada cerca del final y las conseuencias desastrosas nadie pude preverlas en este momento, pero es posible que con el desembuche de Lozoya Morena se vaya como cuchillo en mantequilla en las próximas elecciones. Por eso cuidan así a Emilio, tiene lógica.

Aunque caigamos en la filosofía de la Chimoltrufia, decir primero una cosa y luego la otra, no importa, pero… una cosa es la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador y otra la de los arribistas de Morena.

La especie está por de más confirmada en Durango, dado que en la última elección Morena perdió hasta la camisa, no obstante que no pocos se atrevieron a pronosticar que el partido presidencial “robaría” en todos los casilleros.

Aparte, tiene que decirse, el Movimiento de Regeneración Nacional no ha cambiado un ápice respecto al que era antes de la elección anterior. Siguen existiendo tres y hasta cuatro gerentes generales (delegados del CEN) sigue habiendo puro general, nadie de tropa, y en los hechos no hay quien haga la talacha básica partidaria, el reparto de propaganda, colocación de posters y pasacalles, el pintado de bardas, el hablar personalmente con las bases, etc., etc…

Por eso, lo más correcto es decir que si Morena llega a las urnas con el mismo entusiasmo de hace un año, volverá a irle como en feria. Un trabajo igual no puede arrojar un resultado diferente, que nadie se engañe.

Sobre el tongo llamado Emilio Lozoya Austin, el doctor en Derecho José Óscar Valdez encuentra otras justificantes que aclaran el propósito electorero de la extradición, y explica:

No es posible que no hayan solicitado al juez la prisión preventiva oficiosa contra Lozoya, lo que asomó una acusación absolutamente amañada y con referencia a las próximas elecciones, sobre lo que abunda:

“El engaño es bien simple, al momento que entra Lozoya al criterio de oportunidad, el juez en la próxima audiencia lo va a conceder y en ese momento la FGR se desiste de los delitos por Odebrecht, por cierto, ya prescritos. Y se avientan seis meses más para el cierre de la investigación, si tuvieron 18 meses para investigarlo ahora resulta que van a ser seis más, pues es un tema electoral…”.

La Fiscalía General de la República perdió los dientes con que apresó a Rosario Robles y a dos casos iguales dispuso procedimientos distintos, insiste el penalista Valdez.

Margarita Valdez trae este lunes a Durango al líder nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar. Estará en un salón allá por el oriente de la ciudad, para que estén pendientes.

Nadie ha dicho nada de elecciones, no es tiempo como para decirlo, pero para otros el propósito de la visita es empezar a revisar cuadros para ver cómo entrarle a la tandariola.

Margarita, lo sabe Carlos Medina Alemán y amigos que le acompañan, aunque luego le niegan algún mérito, quiere entrarle a la grande y dice que lo que se ha de cocer que se vaya remojando.

No sabemos en realidad a qué viene Ramírez Cuéllar, el caso es que ofrecerá junto a la doctora una rueda de prensa en la que abundarán en datos, para los que tienen dudas, pues ahí estarán.

Trataremos de apersonarnos nada más para preguntarle a Ramírez Cuéllar hasta cuándo le dan cuello a Citlaly Ibáñez y la obligan a que regrese, lo que se llevó, claro.

Y de paso, para que nos aclaren por qué la expresidenta sigue echando porras al vetusto y apestoso gobierno de Cuba en nombre del partido, al que la señora todos los días le encuentra mil y una chuladas.

Y que diga si en realidad es tanta la belleza del tirano gobierno de la isla, por qué no se va para allá y se lleva el dineral que se apropió antes de que dejara la presidencia del partido.

Exigen nueve gobernadores la renuncia del subsecretario Hugo López Gatell, vocero a la vez del presidente Andrés Manuel López Obrador para efectos del coronavirus, pero… ¿ya para qué?

Nosotros lo marcamos desde inicios de la pandemia, que López Gatell era uno de los culpables del crecimiento insospechado de los contagios por sus constantes y frecuentes contradicciones.

Ahora, nuestro dicho lo hacen suyo nueve gobernadores de otras tantas entidades, quienes lo acusan de haber mentido constantemente y de manera frecuente emitir juicios contradictorios.

Fue López Gatell quien aconsejó a López Obrador no usar cubrebocas, y el cuestionado funcionario llegó a decir un día que deba igual si se usaba como si no se usaba el cubrebocas dado que la gente no sabe usarlo, cuando, por el contrario, debió explicar cómo usar el cubrebocas, y no salir con su pendejada, que es una de las razones por las que muchos mexicanos no usan ese trapito en la boca. Y casi cincuenta mil ya rinden cuentas al Creador.

Es una gran contradicción, porque según la Organización Mundial de la Salud, el cubrebocas es uno de los instrumentos más efectivos para evitar los contagios. López Gatell nunca debió decir lo que dijo. La gente lo agarró tan a pecho que muchos siguen sin usarlo a la fecha, a pesar de la mortandad incesante.

Hoy, la estrella del coronavirus, Gatell, se hace el chistoso y justifica el pedido de los gobernadores de su renuncia, pues “están frustrados ante el fracaso sanitario por la pandemia, y ellos, los gobernadores, son autoridades sanitarias”.

O sea, hasta para justificar sus tonterías tiene opciones, pero de entender los yerros de que se le acusan, ¡pues no, no va por ahí..!

Durango, por desgracia, alcanzó su décima semana consecutiva de los más altos índices de movilidad social, sin importar el escandaloso crecimiento en los contagios y, como es lógico, de muertes.

Acá, decíamos, muchos usan el cubrebocas por debajo de la nariz, o hasta adornando el cuello, sin entender que el virus entra precisamente por ojos, nariz y boca y que son esos órganos los que debemos proteger con el cubrebocas.

Hace varias semanas se dijo que no sería posible andar por la calle sin cubrebocas, que quien se atreviera a salir sin taparse la cara se haría acreedor a una sanción ejemplar. Sí, algunos fueron obligados a hacer trabajo social, quitar chicles, recoger basura, etc., etc., pero hasta ahí.

Mucha gente, de todos los sectores sociales, va por la calle sin cubrebocas y no hay nadie que le diga nada.

Es que, mientras no haya acciones ejemplares de la autoridad, la gente no tomará en serio algo tan importante.

La hora de endurecer la mano, porque no hay otra forma de contener el virus, ha llegado, que se obre con la energía que se requiere para poder combatir de forma efectiva al poderoso patógeno que tiene arrinconada a la humanidad desde diciembre pasado.

Las medidas encaminadas a reducir gastos en oficinas y dependencias, aunque se plantean como una necesidad, también son un buen pretexto cuando se trata de negar apoyos que resultan elementales al personal de las mismas.

Como sucede en el Instituto de la Defensoría Pública, en el cual los trabajadores ya fueron notificados sobre el reinicio de actividades normales a partir del lunes 3 de agosto, con la advertencia de que cada uno tendrá que hacerse cargo de las medidas sanitarias recomendadas para prevenir el riesgo de contagios de Covid-19.

Algunas personas que laboran en este lugar manifestaron su inconformidad porque se les avisó que no solamente deberán llevar sus propios cubrebocas, caretas y guantes si desean protegerse, sino también llevar una provisión de cloro, pinol o cualquier desinfectante que tengan que aplicar en sus espacios, además desde luego gel que deberán adquirir con su sueldo, pues no se les proporcionará nada de estos productos y materiales, a pesar de tener alto grado de exposición a un posible contagio de esta y otras enfermedades.

Esto sin duda preocupa a los trabajadores, pero al parecer no causa lo mismo en los altos mandos del Poder Judicial del cual dependen, pues todo indica que las medidas encaminadas a reducir los gastos llegarán a este extremo en el caso del Instituto, aunque se desconoce si pasará lo mismo en otras áreas, donde no solamente deberán enfrentar el temor de un eventual contagio de coronavirus, sino también se verán afectados en su economía al tener que cubrir los costos para sanitizar el espacio que ocupan para laborar.

Sigue habiendo un relajamiento importante y la gente cada día toma menos medidas en el tema del Covid, cada vez puede verse un número mayor de personas sin cubrebocas, sin embargo, en los recorridos por algunos establecimientos como restaurantes y bares ha habido un ordenamiento importante y llama la atención que en estos lugares sí se respeten los protocolos.

En operativos que se hacen por las autoridades la mayoría de estos negocios están cumpliendo con las medidas sanitarias y con el cupo de personas.

No así en el tema de los tianguis, que al parecer ya se hizo un relajamiento por parte de los comerciantes en cuanto a la cantidad de personas que van a vender sus productos o afluencia de clientes.

Aunque son personas que solamente hacen su venta una vez a la semana y tenían bastantes restricciones de varios meses, tal parece que con las lluvias andan desatados pues aprovecharon que las autoridades se concentraron en ayudar a habitantes de zonas vulnerables.

Por lo que a partir de este lunes 3 de agosto de nueva cuenta se espera volver a reforzar las medidas de control en los más de 30 tianguis que se ponen diariamente en la ciudad, pues siguen siendo un foco de infección debido a la cantidad de personas que se dan cita en estos lugares.

Las grandes y hermosas avenidas de agua que vimos en días pasados sobre la calle Puerto de Ensenada de la colonia Maderera, confirman que la obra ahí desplegada es un verdadero estorbo.

La Puerto de Ensenada es la calle más ancha de la Maderera, debió proyectarse un gran bulevar para aprovechar el terreno que dejaron las vías del ferrocarril.

Nosotros marcamos en el momento el error de la obra pinchurrienta que emprendió la Secretaría de Obras Públicas del Estado. Lo hicimos públicamente y en corto durante una sesión informativa que también cayó de sorpresa a los vecinos. Nadie sabía nada de lo que harían.

Total, al final hicieron un caminito, dizque para caminantes o corredores, otro para ciclistas, pero… lo más chafa que pueda uno imaginar y que sirvió nada más para hacer el más grande canal de agua que hayamos visto en toda la historia en la Maderera, como quedó documentado en la transmision especial que hicimos el martes pasado.

Por suerte, la obra está tan endeble que con dos motoconformadoras retiran el estorbo en un rato para volver a pensar en un gran bulevar que serviría para desfogar la vialidad del centro hacia el norte y viceversa, en lo que debe considerarse a miles de vehículos diariamente.

Ojalá y pase un día que se aproveche mejor ese espacio en un gran bulevar para que entonces sí se haga algo que sirva a todos los vecinos de aquella zona de la capital.

Tanta es la solidaridad de los colaboradores cercanos del gobernador José Aispuro que apenas se contagió el mandatario todos se enfermaron y se encuarentenaron de manera voluntaria.

Varios cercanos colaboradores del gobernante han subido a redes los resultados de las pruebas correspondientes, como si la sociedad toda estuviese expectante de cuándo se dará a conocer si está o no contagiado Fulano o Sutano.

Hay casos en que, como si alguien les hubiese preguntado, se reportan para aclarar que gracias a Dios se confirma negativa la prueba aplicada y que seguirán trabajando, de ser preciso las 24 horas del día para resolver los problemas interminables de tanto duranguense.

El caso de Jaime Rivas Loaiza, efectivamente, fue primero que el gobernador Aispuro, por tanto ese se salva de la quema, pero los demás… chale. Hasta molestan a la gente informando de algo que a la gente le es absolutamente intramuscular.

Hicimos ayer un breve tour por las colonias del sur de la capital y confirmamos lo que sabe todo mundo, que en la ciudad hay más expendios de alcohol que farmacias, por momentos a razón de veinte por una.

Obviamente esa una no existe en muchas ocasiones, pero sí mucho “aguaje” en donde los beodos tienen hasta para dar y compartir a precio de “ganga”, a pesar de que nuestro bando de policía y gobierno prohíbe expresamente hacer promociones con ofertas de bebidas alcohólicas.

Ojalá que alguno de nuestros inteligentes diputados se echara a cuestas alguna idea para componer la disparidad entre farmacias y expendios, porque no es posible que para conseguir algún medicamento urgente para un niño o un adulto haya necesidad de ir hasta el centro a comprarlo, sobre todo en horas de la noche, porque en esos momentos en el barrio no hay más que cerveza en cualquiera de sus presentaciones, desde la más pequeña hasta el súper caguamón que trae como un litro “gratis”. Ah, sí, muy gratis, como si las cerveceras regalaran algo.

En serio, ojalá que alguno de nuestros sensibles diputados haga algo para que haya más farmacias en vez de “aguajes”, o que en un momento dado, quien abra un expendio, esté obligado a abrir una farmacia.

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