Durango, Dgo.-Aunque la inflación en México mostró una desaceleración durante junio de 2026, el costo de los productos indispensables para la alimentación continúa presionando el bolsillo de las familias duranguenses, especialmente por el incremento en alimentos consumidos fuera del hogar, la papa y el jitomate, de acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El organismo informó que el valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que mide el costo de la canasta alimentaria básica, alcanzó en junio los 1,907.63 pesos mensuales por persona en zonas rurales y 2,553.37 pesos en áreas urbanas. En tanto, la Línea de Pobreza por Ingresos, que incluye alimentos, bienes y servicios básicos, se ubicó en 3,503.97 pesos en el ámbito rural y 4,888.22 pesos en el urbano.
Para Durango, donde una parte importante de la población habita en municipios rurales como Mezquital, San Dimas, Pueblo Nuevo, Tamazula, Topia, Tepehuanes, Guanaceví y Ocampo, estas cifras reflejan el ingreso mínimo que una persona requiere para cubrir sus necesidades básicas, por lo que el aumento en los precios de alimentos representa un reto adicional para miles de hogares.
El reporte del INEGI señala que, en términos anuales, el costo de la canasta alimentaria aumentó 3.1% en el ámbito rural y 4.6% en el urbano, siendo este último incremento superior a la inflación general anual, que fue de 3.4%.
Entre los productos que más impulsaron el alza destacan los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, la papa y el jitomate, tanto en comunidades rurales como en ciudades.
En el caso de la canasta alimentaria y no alimentaria, el INEGI indicó que el transporte público, la educación, la cultura y la recreación también contribuyeron al incremento del costo de vida, principalmente en las zonas urbanas.
Especialistas señalan que estados como Durango resienten estos incrementos debido a que una proporción considerable del ingreso familiar se destina a la compra de alimentos y al transporte, por lo que cualquier aumento en estos rubros reduce el poder adquisitivo de los hogares, particularmente en las comunidades con menores ingresos.
Aunque el informe también reporta una ligera disminución mensual en el valor de las líneas de pobreza respecto a mayo, el comportamiento anual confirma que mantener una alimentación adecuada y cubrir los gastos esenciales sigue siendo más costoso que hace un año, una situación que continúa afectando la economía de miles de familias duranguenses.




