Durango, Dgo.— Una publicación difundida en redes sociales evalúa el actuar de elementos policiales en la capital del estado, luego de que un músico urbano denunciara trato desigual, discriminación por ideología y el presunto robo de pertenencias por parte de policías, en hechos ocurridos en calle Constitución.
De acuerdo con el testimonio, solo algunos músicos callejeros pueden tocar sin contratiempos, pues en varias ocasiones el denunciante fue retirado del lugar y, según afirma, despojado de objetos personales por parte de agentes, sin que mediara explicación clara ni procedimiento formal.
El mensaje acusa que la intervención policial habría estado motivada por prejuicios relacionados con la estética, la ideología y el tipo de música interpretada, aun cuando —subraya— sus letras no contienen insultos ni incitan a la violencia. La denuncia cuestiona la falta de criterios uniformes para regular la actividad cultural en espacios públicos.
La pregunta es inevitable: ¿por qué a unos sí y a otros no? ¿Bajo qué normas se permite o se prohíbe tocar en la vía pública? ¿Quién supervisa que los agentes no excedan sus facultades ni incurran en actos indebidos?
La denuncia fue hecha por Iván P. quien en su publicación relató presuntos actos de discriminación, abuso de autoridad y robo por parte de policías cuando realizaba presentaciones musicales en la calle Constitución.
Iván P. sostiene que la intervención policial no respondió a faltas administrativas, sino a prejuicios por su estética, ideología y el contenido de su música. El señalamiento se une a la exigencia ciudadana de criterios claros, iguales para todos, y de investigaciones internas que deslinden responsabilidades cuando existan acusaciones graves contra servidores públicos.

