El Club de Fútbol Independiente Durango confirmó que su plantel quedó varado en Guadalajara luego de que la mañana de este 23 de febrero intentara regresar a casa y se encontrara con bloqueos activos y siniestros en la primera caseta de salida de la ciudad.
A través de una actualización de su comunicado oficial, la directiva informó que, tras recibir indicaciones de autoridades de seguridad, el equipo decidió regresar a la capital jalisciense para resguardar la integridad de jugadores y cuerpo técnico, priorizando la seguridad ante el escenario de riesgo en las carreteras.
Aunque el club aseguró que todos los integrantes se encuentran fuera de peligro, la situación los obliga a extender su estancia por tiempo indefinido, hasta que las rutas sean consideradas seguras para viajar.
El imprevisto ya genera un impacto económico para la institución, que señaló que los gastos adicionales de hospedaje y alimentación no estaban contemplados, por lo que hizo un llamado a la solidaridad de su comunidad para recibir apoyo en efectivo o en especie.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa cómo el contexto de inseguridad en algunas regiones del país trasciende lo social y alcanza ámbitos como el deportivo, donde equipos formativos y semiprofesionales enfrentan consecuencias directas que van desde retrasos logísticos hasta afectaciones financieras.
La directiva del Independiente Durango adelantó que mantendrá comunicación constante para informar sobre la evolución de las condiciones viales y el eventual regreso del equipo a la capital duranguense.
