En medio de un fuerte dispositivo de seguridad y con presencia de fuerzas federales, los restos de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fueron despedidos por familiares en el estado de Jalisco, luego de que el cuerpo fuera reclamado ante la Fiscalía General de la República.
El sepelio se llevó a cabo en el municipio de Zapopan, donde se observó un operativo de la Guardia Nacional en las inmediaciones del lugar, en un ambiente marcado por la discreción y el hermetismo.
Aunque la ceremonia fue privada, la movilización de autoridades evidenció la relevancia y sensibilidad del acto, considerando el historial delictivo del líder criminal y el impacto que su figura tuvo durante años en la agenda de seguridad nacional.
Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles oficiales sobre el número de asistentes ni sobre posibles medidas adicionales de seguridad, pero fuentes locales confirmaron que el entierro se realizó sin incidentes.
El funeral ocurre en un contexto en el que la violencia ligada al crimen organizado continúa siendo uno de los principales desafíos del país, por lo que la despedida del capo ha reavivado el debate sobre el legado de los grandes líderes criminales y el vacío de poder que pueden dejar en las estructuras delictivas.
