Una estudiante de 14 años entró armada a su secundaria en Mendoza, Argentina

Publicado:

El pasado 3 de marzo, una estudiante de 14 años ingresó armada a la Escuela Marcelino Blanco portando una pistola calibre 9 milímetros, propiedad de su padre, quien habría sido jefe policial.

De acuerdo con reportes de medios argentinos, la adolescente realizó disparos dentro del plantel y posteriormente se atrincheró en un aula durante varias horas, lo que provocó un amplio operativo policial y la evacuación parcial del lugar.

Tras varias horas de tensión, las autoridades lograron asegurar a la menor sin que se reportaran personas heridas.

Sin embargo, el caso dio un giro inesperado durante las primeras declaraciones de la estudiante.

La acusación que cambió todo

Durante su testimonio ante autoridades, la adolescente denunció haber sido víctima de abuso sexual por parte de un trabajador de la escuela, identificado como prefecto o celador del plantel.

La acusación llevó a que el empleado señalado fuera detenido mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes para esclarecer si existieron conductas delictivas.

Mientras tanto, la menor permanece bajo seguimiento psicológico y en proceso judicial, debido al uso del arma dentro de la institución educativa.

Un caso que abre un debate incómodo

El hecho generó una fuerte discusión en redes sociales y medios de comunicación.

Por un lado, el ingreso de un arma a una escuela y los disparos dentro de un plantel educativo encendieron alertas sobre seguridad escolar y acceso a armas.

Por otro, el señalamiento de abuso sexual vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando las víctimas sienten que nadie las escucha?

Mientras las autoridades continúan investigando, el caso se ha convertido en uno de los episodios más comentados en Argentina en las últimas horas.

Artículos Relacionados

Artículos Recientes