Álvaro Sanjuán
Como dijo el clásico: estábamos mejor, cuando estábamos peor. La decadencia de los llamados festivales culturales Ricardo Castro y el Revueltas, cada vez, se pareces más, a la kermesse del 20 de noviembre. Son muchos los factores que inciden en el fracaso de dichos festivales, lo más importante la omisión por el derecho humano a la cultura, del municipio y del gobierno del estado.
En contraparte, quienes ejercen el poder en turno, recurren a la historia del imperio romano y que les cayó como anillo al dedo: al pueblo pan y circo. Hablando de mujeres y traiciones, en los sexenios de Ismael Hernández y Jorge Herrera Caldera, se construyeron los pilares que con el tiempo, dieron origen al llamado festival internacional Revueltas. También, hay una figura clave en este sentido; Luis Ángel Martínez Diez y un equipo de colaboradores que operaba la política cultural del estado, entre ellos, Fernando Andrade Cansino y Victor Hugo Galván.
Como dice el tango argentino: “cuesta abajo es mi rodada” y eso le pasó al festival cultural Revueltas en el sexenio de José Rosas Aispuro. Para entrar en contexto del fracaso de nuestro festival Revueltas, ha sido desde entonces la falta de presupuesto. Cuando dicho festival alcanzó sus más altos niveles hubo recursos por más de 30 millones de pesos. Ahora este pretexto ha servido para justificar, en lo que hoy se ha convertido el otrora famoso festival Revueltas: en una sucursal de la velaría y el palenque de la feria.
Cuando se le pregunta al actual gerente del ICED Francisco Pérez Meza, por la crisis financiera y cultural que se vive en nuestro estado, comenta al respecto lo que nos recuerda a aquel programa de Héctor Suarez: “no hay, no hay…” Ante estas respuestas del actual responsable de la cultura estatal, nos preguntamos: “¿Por qué el pasado festival cultural de Zacatecas, cuyo costo fue de 60 millones de pesos, los organizadores sí pudieron reunirlos? La respuesta es muy sencilla: este sí es, un festival turístico y cultural, donde se contratan artistas que atraen turismo internacional, nacional y por supuesto el local, quienes hacen de este festival de Zacatecas un éxito comercial y cultural.
Por si fuera poco, con el éxito de los festivales culturales de Zacatecas, al mismo tiempo ha crecido en infraestructura hotelera, restaurantera y museos, ya que cuenta con tres festivales importantes en el año, en resumen, Zacatecas tiene actividad turística y cultural todo el año. ¿Qué sucede en Durango con el tema de sus festivales culturales? Al no contratar artistas de primer nivel y grupos musicales que no le interesan al turista extranjero o nacional, es debido a que dichos festivales son diseñados solamente para un público local, de ahí los resultados tan pobres en materia de turismo cultural.
