Durango, Dgo. La incertidumbre comienza a crecer entre trabajadores y usuarios de los Servicios de Salud de Durango, luego de que el secretario de Salud del estado, Moisés Nájera Torres, advirtiera públicamente que habrá cambios en la dependencia como consecuencia de la complicada situación financiera que enfrenta el sector.
Aunque el funcionario no precisó cuáles serán las medidas que se implementarán, sus declaraciones abren la posibilidad de una reestructuración que podría incluir movimientos de personal, ajustes en plazas y modificaciones en la operación de los hospitales.
El panorama también mantiene la preocupación por el abastecimiento de medicamentos, insumos médicos y diversos servicios que actualmente enfrentan limitaciones presupuestales. Incluso, algunos apoyos y accesorios médicos podrían requerir la participación económica de pacientes o familiares para poder concretarse, mientras la prioridad seguirá siendo la atención de los casos más delicados, como los tratamientos oncológicos.
A esta situación se suma la problemática que ha presentado el Hospital Materno Infantil, donde las constantes fallas del elevador han provocado molestias entre usuarios y personal.
Sobre ese tema, el propio Moisés Nájera reconoció que son los trabajadores quienes reportan recurrentemente las descomposturas del equipo y señaló que, debido a su uso constante y a un manejo inadecuado, el elevador vuelve a presentar las mismas fallas una y otra vez.
Las declaraciones llegan en un contexto en el que trabajadores del sector salud han manifestado preocupación por la carga laboral, las carencias de insumos y el estado de parte de la infraestructura hospitalaria.
Ahora, la advertencia de que habrá cambios deja abiertas varias interrogantes: si alcanzarán al personal, si habrá nuevas restricciones presupuestales y cuál será el impacto para los miles de duranguenses




