Durango, Dgo.- La lucha diaria de Santi y su familia continúa. Cada mes, su mamá enfrenta una carrera contra el tiempo para conseguir los casi 3 mil 800 pesos que requieren sus medicamentos, además de cubrir terapias, estudios, consultas, pañales, leche y los gastos de un viaje a Guadalajara, donde el pequeño será sometido a nuevos estudios neurológicos.
Santi fue diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) grado III y un quiste aracnoideo temporal izquierdo, condiciones que requieren atención médica permanente y tratamientos especializados.
Su madre explicó que recientemente los médicos suspendieron uno de los medicamentos que mejor resultado le estaba dando debido a los efectos secundarios que le provocó. Ahora le recetaron dos nuevos fármacos, pero el costo aumentó considerablemente.
Uno de los medicamentos le dura apenas 22 días por frasco, mientras que el otro se presenta en sobres de 10 miligramos, de los cuales utiliza uno cada dos días. Cada caja tiene un costo aproximado de 1,200 pesos, y debe surtirse dos veces al mes. A ello se suma la compra de melatonina y otros gastos indispensables para el tratamiento.
La familia tiene programadas dos citas importantes en noviembre. El 9 de noviembre viajarán a Guadalajara, donde Santi será sometido a un nuevo estudio cerebral para evaluar su evolución. Posteriormente, el 11 de noviembre, tiene programado un mapeo cerebral y consulta médica especializada.
Con la voz entrecortada, su madre reconoce que la situación económica comienza a rebasarlos.
“Sinceramente ya no puedo seguir costeando los medicamentos. Son aproximadamente 3 mil 800 pesos al mes, además de todo lo que necesita diariamente como leche, pañales y sus terapias.”
Para reunir recursos, la familia realiza distintas actividades. Diariamente venden cajitas de empanadas y este sábado llevarán a cabo una venta de tamales, con la esperanza de reunir el dinero necesario para los medicamentos, terapias y el viaje médico a Guadalajara. Aun así, los gastos continúan acumulándose y cada mes representa una nueva preocupación.
Como un gesto de solidaridad, también informaron que cuentan con tres frascos de valproato de magnesio y una caja de risperidona, medicamentos que Santi ya no utilizará y que desean donar a otra persona que realmente los necesite.

