Julio fue Venezuela, agosto Colombia… ¿qué nos espera en septiembre?

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Primero fue Venezuela. Después Colombia. Y ahora, inevitablemente, muchas miradas comienzan a dirigirse hacia México.

Hay coincidencias que parecen simples caprichos del calendario… hasta que la memoria comienza a unir fechas.

En las últimas semanas, América Latina ha vuelto a recordar de qué es capaz la tierra cuando decide moverse.

Venezuela sufrió recientemente un fuerte episodio sísmico y ahora Colombia enfrenta las consecuencias de un poderoso terremoto que sacudió buena parte de su territorio.

Julio. Venezuela. 🇻🇪
Agosto. Colombia. 🇨🇴
Y el siguiente mes en el calendario es septiembre.

México. 🇲🇽

Para millones de mexicanos, septiembre no es cualquier mes.

Basta mencionar una fecha: 19 de septiembre.

El recuerdo de 1985 sigue marcado en la historia nacional. Años después, cuando parecía prácticamente imposible una coincidencia semejante, México volvió a estremecerse exactamente un 19 de septiembre, ahora en 2017.

Y todavía hay otra fecha difícil de ignorar: el 7 de septiembre de 2017, cuando ocurrió uno de los terremotos de mayor magnitud registrados instrumentalmente en México.

Como si eso fuera poco, el 19 de septiembre de 2022 volvió a registrarse un fuerte sismo.

Tres 19 de septiembre distintos.

Tres generaciones que aprendieron que una fecha en el calendario puede ser suficiente para despertar recuerdos, miedo y preguntas.

¿Septiembre tiene algo?

La respuesta científica es clara: no existe evidencia de que septiembre provoque terremotos ni es posible afirmar que México tendrá un gran sismo durante ese mes.

Los terremotos no conocen calendarios, aniversarios ni fronteras. Tampoco existe actualmente un método científico capaz de señalar con precisión el día, la hora y el lugar en que ocurrirá un terremoto.

Pero la memoria colectiva funciona de otra manera.

Por eso, después de observar poderosos movimientos sísmicos en países latinoamericanos durante semanas consecutivas, resulta inevitable que muchos mexicanos volteen a mirar el calendario y descubran que septiembre está cada vez más cerca.

No es una profecía.

No es una predicción.

Es una coincidencia que, por nuestra propia historia, resulta inquietante.

Porque mientras para buena parte del mundo septiembre simplemente representa el final del verano, para México existe una palabra que inevitablemente acompaña al noveno mes del año:

sismo.

Falta menos de un mes para que septiembre comience.

Y aunque nadie puede saber cuándo volverá a moverse con fuerza la tierra, quizá estas coincidencias sirvan para recordar algo mucho más importante que cualquier superstición:

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