Una misa dominical terminó en un doloroso momento para los feligreses de Wiesmath, luego de que el padre Raimund Beisteiner, de 59 años, se desplomara después de repartir la comunión y falleciera dentro del templo, pese a recibir asistencia inmediata.
Según confirmó la Arquidiócesis de Viena. Aunque el relato vuelve a circular en redes sociales como si fuera reciente, corresponde a un hecho ocurrido en esa fecha.
De acuerdo con reportes de medios austriacos, el sacerdote se dirigía al sagrario para devolver las hostias restantes cuando comenzó a sentirse mal y cayó ante los asistentes. Se solicitó ayuda y recibió atención profesional, pero no fue posible salvarle la vida.
Beisteiner había servido durante casi dos décadas a la comunidad de Wiesmath. Su trabajo pastoral lo convirtió en una figura cercana para las familias a las que acompañó en celebraciones religiosas y momentos difíciles.
La Arquidiócesis de Viena destacó su responsabilidad, compromiso y dedicación, así como la confianza y el aprecio que había construido entre los feligreses.
Tras su muerte, la comunidad se reunió para rezar por su eterno descanso. En la jornada de oración participaron sacerdotes de la región y el arzobispo Josef Grünwidl.
La información oficial consultada no precisa la causa médica del fallecimiento.

