A falta de 6 meses para los Juegos, Río tiene encauzado el proyecto olímpico

Juegos-Rio-encauzado-proyecto-olimpico_887021565_8636277_667x375Rafael Salido


Río de Janeiro, 5 feb (EFE).- A falta hoy de sólo seis meses para la apertura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, tras la reciente finalización del pabellón Arena Carioca 1 y del Centro de Hockey, las obras de construcción de las infraestructuras deportivas necesarias para el evento se acercan, por fin, a su conclusión.

Atrás parecen quedar los meses en los que la ciudad estaba patas arriba en nombre de los Juegos Olímpicos y de su legado. Atrás, también, empiezan a quedar las preocupaciones por los atrasos, ya fueran por cuestiones técnicas o por los escándalos que salpicaron a algunas de las empresas contratadas para el proyecto.

En ente momento los últimos quebraderos de cabeza de las autoridades obedecen a los atrasos sufridos en la construcción del nuevo velódromo y a la paralización de las obras del Centro de Tenis por la rescisión unilateral del contrato con la empresa responsable de su construcción.

Pese a que a día de hoy el 80 % del velódromo ya ha sido completado, la demora en la construcción de esta instalación llevó al Comité Organizador de Río 2016 a posponer la celebración del evento test que se realizaría en la misma a principios de marzo y que ahora se celebrará a partir del 29 de mayo.

En cuanto a las obras del Centro de Tenis, actualmente están paradas, ya que a mediados de enero la Alcaldía rescindió el contrato con el consorcio ITD, responsable del proyecto, debido a los constantes retrasos en los plazos de entrega.

Sin embargo, con las obras concluidas al 90 % y teniendo en cuenta que estas instalaciones ya fueron testadas a finales del año pasado, desde la Alcaldía de Río de Janeiro se muestran convencidos de que esta infraestructura estará lista para la celebración de los Juegos.

Paradójicamente, estas dos instalaciones se encuentran en el Parque Olímpico, que es, en estos momentos, el principal motivo de orgullo de las autoridades, ya que sus obras están prácticamente terminadas, a falta de apenas un 3 %.

Además, del Arena Carioca 1, donde se disputarán las competiciones de baloncesto, en el Parque Olímpico ya están terminados el pabellón Arena de Futuro, donde tendrán lugar los encuentros de balonmano, y el Centro Internacional de Retransmisión.

El Parque Olímpico acogerá 16 modalidades olímpicas y 9 paralímpicas, cuenta con tres pabellones, un estadio acuático, una pista de tenis, un velódromo, un hotel y las edificaciones que servirán de apoyo a la prensa.

En cuanto a la Villa Olímpica, donde se alojarán las distintas delegaciones, cabe destacar que han sido concluidas el 97 % de las obras. Este proyecto, que es responsabilidad del consorcio creado entre Carvalho Hosken y Oderbrecht, dará lugar a un nuevo barrio residencial llamado Ilha Pura, una vez terminados los Juegos.

La constructora Oderbrecht también participa en la construcción de diversas instalaciones olímpicas, como las Arenas Cariocas 1, 2 y 3, el Centro Internacional de Retransmisión, el Centro de Prensa; así como de diferentes proyectos del legado, como la ampliación del aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim o la línea 4 de metro.

Cuatro de las cinco instalaciones del Complejo de Deodoro, el segundo polo más importante de los Juegos Olímpicos, ya están terminadas: la pista de ciclismo de montaña, la pista de BMX, el circuito de piragüismo de eslalon y el Centro de Hockey.

Tan sólo el pabellón Arena da Juventude continúa actualmente en construcción, con el 80 % de las obras ya completado.

Este complejo acogerá once modalidades olímpicas (baloncesto, salto, doma, concurso completo de equitación, ciclismo de montaña, BMX, tiro, pentatlón moderno, piragüismo de eslalon, hockey sobre hierba y rugby), además de cuatro modalidades paralímpicas (tiro, hípica, esgrima en silla de ruedas y fútbol-7).

El Campo de Golf, que tuvo que hacer frente a numerosos problemas por cuestiones ambientales y sobre su explotación posterior a los Juegos Olímpicos, también está terminado.

Así las cosas, en estos momentos la principal preocupación del Comité Organizador, que el pasado martes anunció que ya se habían vendido el 74 % de las entradas, es la celebración de los 23 eventos test que habrán de celebrarse de aquí a mediados de mayo.

Sin embargo, la principal preocupación de los cariocas y de algunos deportistas se centran en lo que se conoce como el legado olímpico.

Cuando Río de Janeiro fue elegida sede olímpica, uno de los grandes compromisos de las autoridades fue la recuperación de la Bahía de Guanabara, cuyos altos niveles de polución impiden a gran parte de los cariocas poder disfrutar del mar que baña los barrios más humildes de la ciudad.

Hace ya tiempo que las autoridades reconocieron la imposibilidad de cumplir su compromiso de tratar el 80 % de las aguas residuales que fluyen en dirección a la bahía, lo que ha llevado a numerosos deportistas de pruebas acuáticas a manifestar su descontento ante posibles infecciones e, incluso, accidentes durante las pruebas debido a la ingente presencia de basuras en el agua.

La otra gran incógnita es si, como está previsto, la línea 4 de metro estará terminada el 1 de julio, apenas unas semanas antes del inicio del evento deportivo.

Los 16 kilómetros de esta nueva línea, que unirá la zona sur de la ciudad con el barrio de Barra de Tijuca, se antojan fundamentales para el correcto desarrollo de los Juegos ya que el Parque Olímpico se encuentra ubicado en una zona de difícil acceso debido a que diversos cerros la separan del resto de la ciudad, lo que expone al tráfico a una suerte de embudo intransitable en horas pico.

Por el momento, la Secretaria de Transporte no habla de atrasos en este proyecto, pero a los ciudadanos no se les escapa que durante su construcción se han producido considerables problemas técnicos y financieros que han ido retrasando toda la obra.

En definitiva, todo apunta a que las infraestructuras deportivas estarán listas para la celebración de los Juegos de Río 2016; sin embargo el legado olímpico parece que se podría hacer esperar aún un cierto tiempo. (1)EFE