Abdo Benítez, más lejos de Israel y de Cartes al cumplir un mes de Gobierno

Perú21

José María Hernández

Asunción, 15 sep (EFE).- Mario Abdo Benítez cumple hoy un mes al frente del Ejecutivo distanciado del Gobierno de Israel, tras restablecer en Tel Aviv la embajada paraguaya, y alejado de su antecesor, Horacio Cartes, el promotor del traslado de la sede a Jerusalén y su principal rival dentro del dividido Partido Colorado.

El presidente solo necesitó 20 días para anunciar ese retorno y revertir lo hecho por Cartes, que en vísperas de finalizar su mandato convirtió a Paraguay en el tercer país en instalar la embajada en Jerusalén tras Estados Unidos y Guatemala.

El nuevo canciller, Luis Castiglioni, fue quien dio la cara para defender una posición que dijo estar basada en el Derecho Internacional y en el respeto a lo definido en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La decisión provocó que Israel cerrara su embajada en Asunción y también la reacción de Cartes, quien había participado en la inauguración de la sede en Jerusalén junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

“Hoy se traicionaron los valores de la civilización Judeo Cristiana; hoy se traicionó a UN AMIGO!, hoy se traicionó la voluntad y el sentimiento del pueblo paraguayo! Hoy se traicionó la amistad entre PARAGUAY e ISRAEL. Cada pueblo que le dio la espalda a Israel pagó muy caro”, publicó Cartes en su cuenta de Twitter.

Quizá Cartes no esperaba que Abdo Benítez se atreviera a revertir algo que iba a tener resonancia internacional, además de una llamada personal del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien le instó a dar marcha atrás a su decisión.

Pero lo cierto es que después de que en mayo se anunciara oficialmente el traslado a Jerusalén, Abdo Benítez, entonces presidente electo, dijo que ello sería analizado con “madurez” por su Gobierno.

Castiglioni criticó además que Cartes no informara al Gobierno electo sobre un asunto de claras “consecuencia geopolíticas” y teniendo en cuenta las buenas relaciones mantenidas por Paraguay tanto con Israel como con el mundo árabe.

El episodio, al margen de las diferencias que pueda haber en política exterior entre Cartes y Abdo Benítez, traslucía un desencuentro político que venía de lejos y se manifiesta en las corrientes del partido que ambos lideran, Honor Colorado y Colorado Añetete, respectivamente.

Ambos sectores se enfrentaron en las elecciones partidarias para presentar un candidato a la Presidencia del país en los comicios del 22 de abril.

Las internas se disputaron entre Santiago Peña, el candidato de Cartes, y Abdo Benítez, que resultó ganador.

Cartes aceptó entonces esa derrota y prometió todo su apoyo a Abdo Benítez en las generales de abril para que la Presidencia fuera a un colorado.

En esas elecciones, Cartes resultó electo senador, tras presentarse con la intención de seguir en la primera fila de la política, ya que la Constitución prohíbe la reelección presidencial.

Así que el 28 de mayo anunció su renuncia a la Presidencia para asumir como senador el 1 de julio y no caer en la duplicidad de funciones.

Sin embargo, la renuncia, que debía de ser sancionada por el Congreso, quedó sin efecto por la ausencia de una mayoría de senadores que impidieron el quórum.

Algunos de ellos de Colorado Añetete, que argumentaron que Cartes no podía ser senador en activo al establecer la Constitución que un expresidente pasa al final de su mandato a ser senador vitalicio, sin voz ni voto.

Lo que obligó a Cartes a retirar su renuncia y a terminar su mandato, y sin formar luego parte de la nueva Cámara Alta.

Un golpe para Cartes y para Honor Colorado, donde se habló de traición y de venganza por parte de Abdo Benítez y de Colorado Añetete, a lo que siguió la ruptura de relaciones entre los dos sectores, anunciada el 25 de junio.

Llevado ese enfrentamiento al capítulo de la embajada de Israel, con dos mudanzas impulsadas por dos presidentes del mismo partido, esta semana legisladores de Honor Colorado solicitaron que Castiglioni acuda al Senado para ser interpelado sobre el restablecimiento de la sede en Tel Aviv.

Preguntado por los medios, Castiglioni dijo este jueves que el pedido de interpelación no le “merece ninguna respuesta”, y aseguró que el tema de la embajada en Israel es un episodio “cerrado”.EFE