Acnudh expresa preocupación por asesinato de activista indígena en Guatemala

Guatemala, 13 jul (EFE).- La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (Acnudh) en Guatemala expresó hoy su preocupación por el asesinato de Ángel Estuardo Quevedo, un activista indígena opositor a una minera de capital canadiense cuyas labores están suspendidas temporalmente.

Quevedo, integrante de la Resistencia Pacífica de Casillas, fue asesinado el jueves en Santa Rosa de Lima, un crimen por el que el ente de la ONU expresó su “solidaridad” y pidió a las autoridades dar seguimiento a este caso.

Prensa Comunitaria, un portal de periodismo comunitario, feminista y autónomo de Guatemala, dijo que Quevedo recibió unos seis disparos cuando viajaba hacia el municipio de Santa Rosa de Lima en su moto.

El líder indígena, originario de Casillas y de 50 años, era el responsable de los turnos en el plantón pacífico frente a la Corte de Constitucionalidad (CC) y formó parte de la resistencia pacífica en Casillas exigiendo el cierre del proyecto minero “El Escobal”, de la empresa minera San Rafael y la transnacional canadiense Tahoe Resources Inc.

Rafael Maldonado, director del departamento jurídico del Centro de Acción Legal, Ambiental y Social de Guatemala (CALAS), condenó este asesinato y pidió a la Fiscalía una “pronta investigación” para esclarecer los hechos.

Las operaciones de la Minera San Rafael están suspendidas de forma temporal desde julio de 2017 por la ausencia de una consulta obligatoria a los pueblos circundantes a la mina El Escobal, de la empresa San Rafael, subsidiaria de la firma canadiense Tahoe Resources.

En 2012, los siete poblados alrededor del proyecto realizaron una consulta comunitaria “libre e informada” cuyo resultado fue un 98,2 por ciento en contra de la operación del proyecto El Escobal.

El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales establece el derecho de los pueblos de ser consultados por los Gobiernos acerca de proyectos que tengan un impacto en su comunidad.

El Pueblo Xinca ha organizado varias manifestaciones y plantones demandando el cierre definitivo de esta mina.

Desde el pasado mes de mayo, casi una decena de líderes campesinos indígenas o activistas han sido asesinados, la mayor parte de ellos miembros del Comité de Desarrollo Campesino y del Comité Campesino del Altiplano.

El pasado 25 de mayo, el director ejecutivo de ONU Medio Ambiente, Erik Solheim, dijo que la escalada de violencia contra líderes indígenas de Guatemala es “inaceptable”, y que es “imperativo” determinar las responsabilidades de los últimos crímenes ejecutados en el país centroamericano. EFE