Africanos en frontera de Costa Rica y Panamá superan las 24 horas en la calle

635963742920225845wPaso Canoas (Panamá), 16 abr (EFE).- Más de 200 emigrantes africanos varados en la frontera entre Costa Rica y Panamá superaron hoy las 24 horas a la intemperie, después de que el Gobierno costarricense intentara expulsarlos a Panamá, país que no los admitió.

Los emigrantes, que aspiran llegar a Estados Unidos, la mayoría procedente de la República del Congo, durmieron en la calle rodeados por una cinta amarilla que los encierra, y también por la valla de policías costarricenses que impiden cualquier movimiento.

Del lado panameño, policías antimotines y del servicio de fronteras también armaron un muro que mantiene encerrado al grupo, que según dijo a Efe uno de los migrantes, Wilson Cámara, ya pasa de las 400 personas, porque el flujo de llegada desde Panamá no ha parado.

Los migrantes, dentro de los cuales también hay más de una veintena de asiáticos, durmieron en la calle, aunque algunos se han guarecido en los toldos de comercios informales de la frontera.

Mientras, la Cruz Roja reparte agua y atiende a los niños y a algunos de los migrantes que se sienten enfermos.

La comida ha corrido por cuenta de iglesias y organismos humanitarios, y vecinos de la zona también se han acercado para ofrecer insumos.

El viernes, el director de Migración de Panamá, Javier Carrillo, calificó de “arbitraria” la decisión de Costa Rica de expulsar a territorio panameño a los migrantes.

“Estas personas no tienen ningún tipo de documento de viaje, ni ningún sello de entrada a Panamá para que fueran devueltos al país”, dijo.

El Gobierno de Costa Rica sostuvo por su parte que no permitirá el ingreso de migrantes en condición irregular y que en la medida de sus posibilidades desplegará las acciones necesarias para rechazar en las fronteras a quienes intenten entrar al país en esa condición.

Reiteró en un comunicado que “no cuenta con las condiciones económicas ni logísticas para volver a instalar una red de albergues ni organizar un plan de atención y evacuación” de migrantes, como el desplegado entre noviembre y marzo pasados cuando 8.000 cubanos se quedaron varados en el país tras el cierre de la frontera nicaragüense.

Actualmente, más de 2.000 cubanos aguardan en Panamá que Costa Rica les permita pasar a su territorio. A ellos se suman unos 1.500 que están en la localidad panameña de Puerto Obaldía, en el Caribe, cerca de la frontera con Colombia, país por el que pasan después de viajar vía aérea a países de Suramérica desde Cuba.

Como los africanos y asiáticos, los cubanos buscan llegar a Estados Unidos después de atravesar Centroamérica y México, solo que los isleños lo hacen atraídos por los beneficios migratorios que les ofrece el país norteamericano.

La crisis migratoria en esta región inició en noviembre pasado cuando Nicaragua decidió cerrar su frontera al flujo de migrantes cubanos por razones de seguridad. Entonces, Costa Rica recibió a casi 8.000, tras lo que decidió cerrar también su frontera, y Panamá ha quedado en el límite del tapón. EFE