AI recalca falta de respuestas tras 11 meses de asesinato de concejala en Río

Río de Janeiro, 13 feb (EFE).- La ONG Amnistía Internacional (AI) insistió este miércoles en la falta de respuestas y la existencia de “más dudas que certezas” en torno al caso de Marielle Franco, la concejala izquierdista y activista brasileña de derechos humanos asesinada el pasado 14 de marzo en Río de Janeiro.

La organización también reiteró su petición de reunión con el nuevo gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, para que se “comprometa públicamente a dar con una solución”.

AI subrayó que Witzel no respondió a su solicitud de reunirse con ellos y con los padres de Marielle para intentar esclarecer las dudas con respecto a la investigación del asesinato de la activista.

En este sentido, la organización presentó a los medios el documento “el laberinto del caso Marielle Franco” en el que desarrolla una serie de puntos críticos en la investigación; la munición utilizada, el arma, los vehículos implicados, el propio procedimiento de investigación y la gestión de las autoridades.

Franco, una política defensora de los derechos humanos, negra y lesbiana, fue asesinada brutalmente a tiros junto con Anderson Gomes, el conductor del vehículo en el que viajaba, el 14 de marzo de 2018 cuando salía de un evento político cultural en el centro de Río de Janeiro, la ciudad más emblemática de Brasil.

Casi 11 meses después del crimen, las causas del asesinato aún no se han esclarecido y aunque se sospecha de la participación de grupos paramilitares conocidos como “milicias”, todavía no se ha conseguido dilucidar quién mandó asesinar y quién ejecutó a la activista.

Varios nombres han sido vinculados al asesinato, un mayor y un teniente de la Policía Militarizada, líderes de una mafia que actuaba al oeste de Río de Janeiro, el edil Marcello Siciliano, o el expolicía Orlando Oliveira de Araújo, pero hasta el momento no se ha esclarecido nada.

Asimismo, Amnistía Internacional subrayó el hecho de que la Fiscalía investigue “la existencia de un grupo organizado que estaría trabajando para entorpecer la investigación”.

Por su parte, los padres de Franco, que también acudieron a la presentación del documento por parte de la ONG, afirmaron que “faltan palabras” para poder expresar lo que sienten y con la llegada de otro mes del asesinato de su hija sin respuestas “existe un dolor que no pasa”.

En este sentido, el padre de Franco, Antônio Francisco da Silva, apuntó que con sucesos como el asesinato de su hija o el tiroteo ocurrido el pasado viernes en la favela de Santa Teresa, en el que murieron 14 personas, parece que “las autoridades creen que los que consideran bandidos no tienen derecho a defensa y tienen que ser asesinados” y ese es el “tipo de violencia contra la que luchaba” Marielle.

“Nosotros perdimos a nuestra hija y muchos perdieron su voz”, añadió. EFE