Al menos 57 rohinyás huyen de India a Bangladesh por temor a ser deportados

Dacca, 8 ene (EFE).- Al menos 57 rohinyás huyeron a Bangladesh desde la India en los últimos cinco días por temor a ser deportados después de que las autoridades del vecino país enviarán a Birmania (Myanmar) a un segundo grupo de la minoría étnica, dijeron hoy fuentes oficiales.

“Desde el viernes pasado, 57 rohinyás vinieron de la India. Les dimos alimentos y artículos necesarios antes de enviarlos al campamento de tránsito de ACNUR, donde generalmente son enviados los refugiados recién llegados”, declaró a Efe Rezaul Karim, responsable del campamento de Kutupalang.

Los rohinyás aseguraron a las autoridades bangladesíes que “huyeron de la India cuando escucharon que las autoridades indias estaban preparando una lista para enviarlas de regreso a Myanmar”, indicó.

Algunos de ellos han vivido “durante años” en la India, añadió.

El oficial a cargo de la policía de Brahmanpara en el distrito oriental de Comilla, fronterizo con el distrito indio de Tripura, Shajahan Kabir, aseguró a Efe que la Policía detuvo a 17 rohinyás solo el viernes cuando ingresaron ilegalmente a Bangladesh.

“Nos dijeron que querían ir al campo de refugiados de Rohinyá para vivir con otros rohinyás. Los enviamos a Bazar de Cox”, agregó.

La afluencia de rohinyás comenzó un día después de que la agencia de refugiados de la ONU, ACNUR, informara de que el pasado jueves las autoridades indias habían deportado a Birmania a una familia de solicitantes de asilo.

La familia fue detenida en el estado de Assam, en el noreste de la India, donde habían estado detenidos desde 2013 por entrar ilegalmente a la India, y hace casi una semana fue entregada a las autoridades birmanas.

Esta es la segunda deportación de este tipo desde octubre de 2018, cuando la India devolvió siete rohinyás al estado de Rakhine, en Birmania, donde, según el ACNUR, “las condiciones no son propicias para el retorno”.

Ambos grupos fueron los primeros en ser deportados desde la India después de que el Tribunal Supremo indio, en 2012, paralizó temporalmente el plan del Ejecutivo de deportar a los casi 40.000 rohinyás que residen ilegalmente en el país.

Amnistía Internacional (AI) condenó ayer esta acción en un comunicado.

“La expulsión de solicitantes de asilo y refugiados equivale a una violación de las obligaciones de la India en virtud del derecho internacional consuetudinario, que prohíbe a los gobiernos devolver a las personas a un territorio en el que corren peligro de sufrir violaciones graves de derechos humanos”, indicó el representante de AI India, V.P Abhirr, en el escrito.

Más de 723.000 miembros de la minoría mayoritariamente musulmana huyeron a Bangladesh escapando de una represión militar en el estado de Rakhine en agosto de 2017. EFE