Al menos dos muertes por uso de armamento pesado de policía de Nicaragua

Masaya (Nicaragua), 13 jul (EFE).- Al menos dos personas murieron hoy en la ciudad nicaraguense de Masaya, donde la policía usó armamento pesado contra manifestantes tras un discurso del presidente Daniel Ortega, según informó la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

Un fuerte combate se desató en Masaya, símbolo del levantamiento popular contra el presidente Daniel Ortega, luego de que el mandatario centroamericano diese un discurso con el que concluyó el festejo sandinista del “repliegue”.

El uso de armamento pesado por parte de la policía antimotines pudo se constatado por EFE durante el enfrentamiento.

El combate tuvo como epicentro el Parque Principal de Masaya, donde desemboca el barrio indígena de Monimbó, todavía lleno de barricadas y el último gran bastión de los manifestantes que se han levantado contra Ortega para exigir su renuncia.

Horas antes de la llegada de Ortega a Masaya hubo un conato de combates entre los opositores y los policías antimotines desplegados, si bien en ese caso no intervinieron los centenares de paramilitares y parapolicías que rodeaban la ciudad.

Desde que comenzaron las protestas contra Ortega el pasado 18 de abril, unas 351 personas han muerto en la represión contra los opositores.

Todo comenzó cuando Ortega concluía su discurso en una estación policial, rodeado de un fuerte esquema de seguridad compuesto por las denominadas “fuerzas combinadas”, que integran a policías, parapolicías, antimotines y paramilitares.

En esta ocasión, el presidente también contaba con un círculo de seguridad compuesto por miembros de la Juventud Sandinista, vestidos de negro, identificados con sus logos y armados con pistolas.

Cuando Ortega pronunciaba sus últimas palabras, sonó un disparo que desató la tensión en la caravana oficialista, compuesta por miles de simpatizantes.

La imagen contrastó con la que registraron las cámaras de los medios oficialistas a su llegada, cuando conducía sonriente acompañado por su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo.

Inmediatamente los policías buscaron cómo cobijarse de las balas para escoltar a Ortega, mientras otro grupo se dirigía al Parque Principal en busca de entablar combate.

Al otro lado, los opositores se habían atrincherado tras los “tranques”, como denominan a sus barricadas.

Allí uno de sus líderes, quien prefirió ocultar su identidad de las revueltas populares, explicó a Efe que “la rendición no se contempla” en su vocabulario.

“Ser sandinista es estar contra el pueblo, contra la tiranía, por eso Ortega es somocista aunque se envuelva en la bandera del sandinismo”, agregó otro manifestante en referencia a Anastasio Somoza, al que derrotó el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1979.

Precisamente, el asalto final a Somoza comenzó tras el “repliegue” de combatientes y simpatizantes sandinistas de Managua a Masaya en junio de 1979, localidad donde tomaron impulso para el contraataque final.

Desde entonces, el FSLN ha celebrado cada año aquella acción táctica con un elogio a su líder.

En esta ocasión, no fue muy diferente y una gran caravana de vehículos con las banderas rojas y negras del FSLN anegó los cerca de 30 kilómetros que separan Masaya de Managua.

A los lados de la carretera, en la llegada a Masaya, se encontraban atrincherados centenares de paramilitares y parapolicías fuertemente armados, todos con el rostro cubierto y algunos muy jóvenes, que daban seguridad a los simpatizantes “orteguistas”. EFE