Alemania investiga un atraco cometido presuntamente por 3 exterroristas RAF

Alemania-investiga-presuntamente-exterroristas-RAF_EDIIMA20160119_0505_4Berlín, 19 ene (EFE).- La policía alemana sigue la pista de tres miembros de la extinta banda terrorista Fracción del Ejército Rojo (RAF), a los que se investiga como posibles autores de un intento de atraco contra un transporte de dinero cometido en junio de 2015.

A los tres presuntos exterroristas, identificados como Danielle Klette, Ernst-Volker Wilhelm Staub y Burkhard Garweg y en paradero desconocido, se les responsabiliza del atentado cometido en 1993 contra una penitenciaría de la ciudad de Weiterstadt (oeste).

Las informaciones sobre una presunta implicación en un atraco fueron avanzadas ayer por la televisión pública regional del norte del país NDR y confirmadas hoy por fuentes de los servicios de seguridad, aunque sin dar más detalles de la investigación.

El intento de atraco contra el vehículo blindado tuvo lugar en junio del año pasado, en el aparcamiento de un supermercado de una ciudad vecina a Bremen (norte) y fue cometido por tres enmascarados, que dispararon contra el transporte.

Nadie resultó herido y los atracadores se dieron a la fuga sin lograr hacerse con el dinero del transporte, tras lo cual se detectaron sus huellas de ADN en el lugar de los hechos.

Estos rastros genéticos se corresponden con los hallados en el mencionado atentado de la RAF y también en otro atraco cometido en 1999 en la ciudad alemana de Duisburg (oeste), lo que apuntaría a que el trío pasó a la delincuencia común tras la disolución del grupo.

Klette, de 57 años, Staub, de 59, y Garweg, de edad desconocida, formaron parte de la tercera y última generación de la RAF, responsable de una serie de atentados mortales contra representantes de la elite banquera y económica, entre ellos el presidente del Deutsche Bank, Alfred Herrhausen.

La banda de la izquierda radical y anticapitalista, fundada en 1970 por Ulricke Meinhof, Andreas Baader y la novia de éste, Gudrun Ensslin, se disolvió en 1998 con un lacónico comunicado tras dejar 34 víctimas mortales en dos décadas y media de actividad.

Algunos de sus miembros nunca fueron localizados y la autoría material de muchos de sus atentados tampoco se ha podido establecer hasta ahora, puesto que los miembros de la banda consideraron siempre sus actos como “acciones colectivas” y ni tras dejar las armas revelaron la identidad de sus autores materiales. EFE