Almagro expresa su pesar por la muerte del embajador venezolano ante la OEA

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, asiste a una rueda de prensa en el palacio de Gobienro en Tegucigalpa. 8 de agosto 2015. Almagro consideró el martes que las condiciones de equidad para la campaña y las elecciones parlamentarias en Venezuela no están garantizadas. REUTERS Jorge Cabrera

Washington, 25 nov (EFE).- El secretario general de la OEA, Luis Almagro, expresó hoy su “profundo pesar” por la muerte del embajador de Venezuela ante el organismo, Bernardo Álvarez, de quien destacó sus “extraordinarias capacidades diplomáticas” y que era “una persona de bien”.


Álvarez, con quien Almagro tuvo numerosos desencuentros por la situación en Venezuela, falleció hoy en Caracas a los 60 años de un infarto, según informaron a Efe fuentes de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su canciller, Delcy Rodríguez, informaron a través de sus cuentas de Twitter del fallecimiento de Álvarez, quien era también vicecanciller para América del Norte, y expresaron sus condolencias a sus familiares.

Almagro enfatizó que Álvarez “siempre actuó con la más admirable decencia pública y con el más profundo sentido del deber”.

“Todos debemos elogiar su demostrado compromiso con sus convicciones políticas, sin que ellas lo cegaran sino que por el contrario le mostraban el camino de la acción, sin fatiga y sin pausa”, anotó Almagro.

Además, el secretario general de la OEA tildó de “ejemplar” la fuerza demostrada por Álvarez para “dialogar” y “buscar consensos”.

Álvarez, quien tenía una amplia carrera como diplomático, fue designado embajador de Venezuela ante la OEA en octubre de 2015, cinco años después de concluir su estancia en EEUU como jefe de la misión diplomática de la nación caribeña en ese país, con una interrupción entre 2008 y 2009 luego de que Venezuela retirara a su embajador.

Se desempeñó como embajador de Venezuela en España de 2011 hasta 2013, cuando pasó a ser secretario general de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), y en mayo de 2016 fue nombrado vicecanciller para América del Norte.

Antes de encargarse de la representación venezolana ante la OEA, Álvarez fue también presidente de Petrocaribe.

En septiembre pasado, Álvarez rechazó lo que consideraba una “histérica obsesión” de Almagro por derrocar al presidente Maduro, después de que el secretario general de la OEA presentara un documento sobre el “recrudecimiento de la represión y de las violaciones de derechos humanos” en las manifestaciones en Venezuela. EFE