Ampollas, lesiones que aparecen para proteger la piel: IMSS

Cuando estrenamos zapatos, tras hacer ejercicio en el gimnasio o cuando nos quemamos la piel, pueden aparecer unas lesiones conocidas como ampollas, que ocasionan molestias, lo que debemos saber es que están ahí para protegernos, el Doctor Guillermo García Álvarez, Director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) Número 49 en la Delegación Durango, nos dice qué hacer y qué no hacer en caso de que aparezcan.

Se trata de unas lesiones en forma de burbuja que aparecen en la piel y se encuentran llenas de líquido que normalmente es transparente, pero que también pueden contener sangre, explica García Álvarez, y aunque resultan muy molestas, estas aparecen cuando se detecta una lesión en la piel y es entonces que nuestro organismo pone en marcha un mecanismo de protección mediante su aparición.

El médico del Seguro Social explica que existen muchas causas por las que aparecen, pero entre las más comunes encontramos el rozamiento del calzado, quemaduras solares o químicas, quemaduras causadas al entrar la piel en contacto con un líquido muy caliente, enfermedades como la dermatitis y ciertas infecciones de la piel como la varicela o reacciones alérgicas.

Lo primero que nos cruza por la mente cuando sale una ampolla es reventarla, explotarla y dejar salir el líquido, el roce continuo de zapatos o ropa sobre ella resulta muy molesto, sin embargo, los médicos recomiendan no tocarla ya que el líquido que contienen ayuda a la creación de una nueva capa de piel y protege contra infecciones durante el proceso, por lo que se recomienda no explotarlas.

Por lo general las ampollas no son motivo de urgencia y se pueden tratar fácilmente con la ayuda de sencillos consejos como mantener la zona bien limpia y desinfectada, lavar el área donde aparecieron con agua tibia y jabón, si se encuentran en los pies, hay que asegurarse de mantenerlos limpios y secos.

El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) Número 49 del IMSS, manifiesta que si la ampolla es muy grande o está en una zona muy dolorosa se puede drenar el líquido, pero a manos de un especialista de la salud, ya que debe ser lo más limpio posible y es necesario utilizar agujas estériles, una vez vacía, debe aplicarse antibiótico a la herida y cubrirla con una gasa estéril, para luego cubrirla con una venda, para evitar infecciones.

En general, las ampollas tienen buena evolución y desaparecerán al cabo de entre cinco y siete días, no obstante, hay que mantenerla vigilada a diario y acudir al médico si la zona presenta aumento de temperatura, enrojecimiento, cuando se observa pus en la ampolla o un líquido blanco en vez de transparente y el dolor aumenta de manera alarmante, cuando comienza a oler mal, se torna roja o drena sangre, puede ser signo de que la lesión es más profunda, y por lo tanto se debe de acudir al médico, finalizó el Doctor.