Aprueban una ley para que oficiales chinos hagan controles en Hong Kong

El País

Hong Kong, 15 jun (EFE).- El Parlamento de Hong Kong aprobó anoche una controvertida ley que permitirá a agentes de inmigración chinos tener control sobre una parte de una estación hongkonesa para llevar a cabo el control transfronterizo de pasajeros, una polémica normativa cuyos detractores acusan de inconstitucional.

La legislación fue aprobada por 40 votos a favor, 20 en contra y una abstención después de un debate que se extendió hasta largas horas de la noche en el que los legisladores del sí rechazaron las 24 enmiendas presentadas por los parlamentarios liberales que critican que esta medida es una violación flagrante de la Ley Básica de Hong Kong (su Constitución).

Los opositores argumentaron que este movimiento supone “regalar” parte del territorio de Hong Kong a China y expresaron su temor a que casos como este puedan extenderse a otras partes de la ciudad en el futuro.

El debate sobre la polémica ley arrancó la última semana del pasado año cuando el máximo órgano legislativo de China, el Comité Permanente del Congreso Nacional Popular, aprobó un plan conjunto para que una parte de la estación hongkonesa pasase a ser territorio chino a fin de que el gobierno central pudiera tener el control migratorio sobre el flujo de pasajeros.

Una decisión que otorga a los funcionarios chinos el poder para aplicar las leyes nacionales en ese específico punto, algo que cuestionaría, por primera vez, el principio de un país dos sistemas, el acuerdo por el que se rige Hong Kong desde su devolución a China en 1997 y bajo el cual la región está dotada de un poder judicial y legislativo independiente al del resto del país comunista.

Esta decisión levantó críticas y protestas en distintos estratos y grupos sociales de la ciudad, como la de un grupo de abogados y jueces de Hong Kong que abrieron la posibilidad de desafiar judicialmente la controvertida decisión del órgano legislativo chino alegando que el Artículo 18 de la Ley Básica de Hong Kong, su Constitución, establece que la ley nacional no se aplicará en Hong Kong.

La presidenta ejecutiva, Carrie Lam, que salió elegida en unas restringidas elecciones a la jefatura del gobierno celebradas en marzo de 2017 y contando con la previa aprobación del gobierno de Pekín, recibió con beneplácito la aprobación de la legislación de anoche que calificó de “gran paso” para el proyecto, que se espera que esté abierto en septiembre.

Mientras que el debate parlamentario fue seguido al minuto por un centenar de manifestantes contrarios a su aprobación que se congregaron en las inmediaciones del edificio legislativo para protestar con gritos de “vergüenza”.

El ambicioso tren de alta velocidad que comunicará el sur de China con Hong Kong formará parte de los 20.000 kilómetros de la red ferroviaria de alta velocidad del país asiático y tiene prevista su puesta en marcha en septiembre de 2018.

El de Hong Kong será el único tramo transfronterizo y el punto de inicio y final del recorrido, donde los pasajeros deberán pasar por controles de inmigración.

Los expertos jurídicos favorables a la intervención China defienden que el alto grado de autonomía de Hong Kong otorga poder al territorio para alquilar su terreno a otras autoridades, incluidas las de la parte continental.

Sus defensores dicen también que este acuerdo traería beneficios económicos a la ciudad ya que agilizaría el tránsito de viajeros ahorrándoles una doble revisión de sus documentos a ambos lados de la frontera.

Con los 26 kilómetros de la sección hongkonesa del enlace ferroviario Guangzhou-Shenzhen-Hong Kong se espera una mejora en la conectividad entre Hong Kong y China. EFE