Argentina advierte operaciones en el país de libaneses vinculados a Hizbulá

Buenos Aires, 13 jul (EFE).- Argentina advirtió hoy del “posible accionar delictivo” en la frontera con Brasil y Paraguay del llamado “Clan Barakat”, integrado presuntamente por libaneses sospechosos de lavado de activos y financiación al grupo chií libanés Hizbulá, informaron fuentes oficiales.

En concreto, la Unidad de Información Financiera (UIF), que anunció ayer que ordenó congelar bienes y dinero de ese clan, detalló hoy en una nota facilitada a Efe que, con el complemento de información proporcionada por fuentes del exterior, se reunieron “elementos de convicción” para sospechar del grupo.

Los libaneses, según la UIF, “formarían parte” de una organización liderada por Assad Ahmad Barakat, quien “presentaría estrechos vínculos con el liderazgo” de Hizbulá desde su centro de operaciones en una galería ubicada en Ciudad del Este (Paraguay).

Ese clan “estaría involucrado en delitos de contrabando, falsificación de dinero y documentos, extorsión, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas, lavado de activos y financiación del terrorismo”.

Sobre este último delito, se sospecha que “recaudaría fondos” para la organización libanesa.

El organismo estatal argentino encargado de prevenir estos delitos afirmó que Barakat, junto con otros referentes que habrían actuado en la zona de la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay, “se encuentra designado como terrorista” por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros de Estados Unidos, donde ya tiene sus bienes congelados y está impedido para operar financieramente.

Según la información recabada en Argentina, el líder del clan ha trabajado “en forma muy cercana” con numerosos “extremistas islámicos” radicados en la triple frontera y ha sido sindicado como tesorero de Hizbulá “durante un prolongado periodo de tiempo, llevando contribuciones al Líbano para dicha organización”.

La UIF identificó que al menos 14 personas del clan registraron “múltiples cruces” a Argentina, donde habrían realizado, en un casino de Iguazú -zona donde se ubican las turísticas cataratas-, cobros por supuestos premios que en su conjunto superarían los 10 millones de dólares.

“Sin declarar ni el ingreso ni el egreso de fondos al cruzar la frontera”, añade la nota divulgada.

La investigación arroja “una clara sospecha respecto al origen ilícito” de ese dinero, “con la fuerte hipótesis de que, una vez fuera del país, el mismo haya sido transferido por el clan a manos de Hizbulá”.

Por este proceso, la UIF agradeció la cooperación de Estados Unidos y valoró la “alianza estratégica” con ese país en la lucha contra los ilícitos financieros en pro de la protección de la paz y seguridad global. EFE