Argentina reúne a víctimas del terrorismo para reivindicar su memoria

Buenos Aires, 17 jul (EFE).- Sobrevivientes de atentados terroristas en cuatro países se reúnen desde hoy en Buenos Aires para compartir sus experiencias y reivindicar el papel de los sobrevivientes en la memoria colectiva.

El acto, que comienza en la víspera de un nuevo aniversario del ataque contra la mutua judía AMIA en la capital argentina que mató a 85 personas e hirió a más de 300 en 1994, se extenderá hasta mañana y tendrá como objetivo abordar el impacto del terrorismo desde el aspecto humano de la tragedia, bajo la organización del Congreso Judío Latinoamericano (CJL).

Además del atentado a la AMIA, las jornadas acogen a sobrevivientes del atentado a la embajada de Israel en Buenos Aires en 1992, que dejó 22 personas fallecidas y más de 200 heridas; el de Niza en 2016, con 86 víctimas mortales y más de 400 heridos; Nueva York en 2017, con 8 fallecidos y 12 heridos, y Paysandú (Uruguay), donde un hombre judío fue asesinado a puñaladas en 2016.

En la apertura, el presidente del CJL, Adrián Werthein, declaró que tras conversar con los sobrevivientes constató que “pocos se ocupan de ellos”, y que cuando la sociedad trata estas tragedias es para “recordar a los muertos” y no a quienes lograron escapar de la muerte.

Werthein reclamó que los sobrevivientes tienen que ser “docentes” que expliquen a la sociedad lo que vivieron, para así “permanecer en la memoria y ayudar a prevenir” la violencia.

En opinión del titular del CJL, los Estados “se tienen que ocupar un poco más” de las víctimas, lo que ejemplificó en que algunas le habían explicado que nunca recibieron de las autoridades ni siquiera una tarjeta de feliz cumpleaños.

Los gobernantes creen, afirmó Werthein, que “sobrevivir les da el pasaporte a la vida de los comunes, sin comprender que el atentado ha matado su pasado y sus sentimientos.

Uno de quienes compartió su testimonio fue Daniel Pomerantz, que sobrevivió al atentado de la AMIA, del que, contó, “las sensaciones iniciales siguen frescas”, como “la visión que se nubla” o los gritos “desgarradores” pidiendo ayuda o conocer el paradero de sus familiares. EFE