Atiende HSM a 100 pacientes con problemas en conducta alimentaria

transtornos-alimenticiosLos trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales graves caracterizadas por alteraciones del pensamiento, las emociones, las percepciones y la conducta en relación a la alimentación y/o el peso.

Dentro de las clasificaciones internacionales de diagnóstico se identifican varias entidades patológicas, siendo las dos más importantes la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa.

La anorexia nerviosa se conoce desde el siglo XIX y se caracteriza por un rechazo a mantener un peso corporal dentro de los rangos aceptados como normales que se acompaña por miedo intenso a ganar peso y alteraciones de la percepción del cuerpo (como el sentir o verse con un peso mayor al real).

Por otro lado, la bulimia nerviosa es entidad descrita desde la Antigua Grecia, que consiste en episodios comunes de ingesta excesiva de comida seguidos de conductas para evitar ganar peso como vómitos autoinducidos, uso de laxantes, entre otros, y acompañados  de ideas negativas sobre el peso, la silueta y la comida.

La directora del Hospital de Salud Mental (HSM) de los Servicios de Salud en el estado, Nayeli Ortiz Jurado comentó que en ambas entidades la conducta se relaciona con el deseo de delgadez y el miedo a engordar lo que lleva a conductas destinadas a evitar la ganancia de peso, ya sea restringiendo el aporte de alimentos o compensando la ingesta.

Algunos de los síntomas relacionados con estos trastornos son los que están relacionados con las complicaciones de la restricción alimentaria o de las conductas purgativas utilizadas. Los síntomas más llamativos son la intolerancia al frío, mareos, molestias gástricas inespecíficas (hinchazón, sensación de plenitud) palpitaciones letargia (estado de somnolencia profunda), siendo esta última, un  síntoma de un cuadro avanzado en el cual puede existir peligro vital.

El Hospital de Salud Mental atiende y da tratamiento a por lo menos a 100 pacientes con trastornos de la alimentación,  que exigen la actuación de diferentes profesionales capacitados que aborden los aspectos físicos y psicológicos coordinadamente con intervenciones de tipo médico/nutricional, psicológica y psiquiátrica.

El tratamiento se suele prolongar durante varios años, con un seguimiento inicialmente más estrecho de los hábitos alimentarios y del peso sin descuidar aspectos médicos, psicológicos y familiares.

Si alguna persona manifiesta los síntomas ya mencionados  puede acudir al área de urgencias del Hospital de Salud Mental de los Servicios de Salud de Durango, ahí se le dará la atención  de manera oportuna, y se valorará a las áreas correspondientes según sea el caso.