Aumenta 25% mendicidad durante vacaciones

En cada periodo vacacional se suele incrementar el número de personas que utilizan los cruceros para pedir limosna o vender algún tipo de producto, principalmente indígenas que provienen de otros estados, esto en alrededor de un 25 por ciento en comparativa a un periodo normal.

Lo anterior lo dio a conocer personal del DIF en el municipio, indicando que es muy común que se presente un aumento en esta práctica durante las vacaciones dado a que el flujo de vehículos, tanto de las personas que se quedan como de los turistas que arriban a la ciudad, les da una mayor posibilidad de obtener recursos por medio de malabares o música.

Hasta el 70 por ciento de ellos provienen de otros municipios y estados, que llegan a comercializar sus productos durante este periodo, perteneciendo muchos a comunidades indígenas; en su mayoría provienen de municipios como Guadalupe Victoria, Nombre de Dios, Mezquital y Pueblo Nuevo, además de estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Zacatecas.

En esos casos el DIF trabaja en ofrecer asilo a estas personas en el Albergue Municipal para que se queden los menores mientras ellos llevan a cabo su actividad económica; pues lo que se busca es que los padres entiendan que la calle no es un lugar para sus hijos, por lo que si van a trabajar en la vía pública lo deberán hacer solos.

La invitación es a los ciudadanos a que en estos casos no fomenten la cultura de dar la moneda, pues los padres usan a los niños porque es más factible que las personas se conduelan de ellos; señalaron que en caso de que encuentren a un menor en estas condiciones lo hagan saber. Pues se cuenta con opciones para que los padres consigan un trabajo mejor remunerado sin exponerse.

También se tiene un alto porcentaje de personas de la tercera edad que son presionadas por sus propias familias para que realicen este trabajo en las calles, para lo cual el DIF actúa por medio de personal del área específica de mendicidad y personas en indigencia, para evitar que sean explotados poniendo así en riesgo su integridad física.

Cabe señalar que no todas las personas que trabajan en los cruceros mendigan una limosna, también se registra un aumento en los productos que se comercializan y en recientes fechas ha habido un incremento en quienes piden cooperaciones para retiros espirituales, viajes de estudio e incluso con fines altruistas como el combate a las adicciones o el cáncer.