Aumentan fiestas clandestinas en la capital

  • Suspenden de 2 a 3 reuniones a la semana por consumo de alcohol en menores

Por: Andrei Maldonado

De dos a tres reuniones a la semana son suspendidas por parte de la autoridad local por la participación de menores consumiendo alcohol, las cuales pueden ser consideradas como fiestas clandestinas ya que incluso realizan cobro para el acceso siendo que se efectúan en domicilios particulares.

En los últimos meses se ha detectado este tipo de reuniones en diversos sitios desde jardines y patios particulares hasta autolavados y minisúper o en la vía pública. Dichas reuniones son convocadas por medio de redes sociales y se detectan por denuncias anónimas de los propios vecinos.

Al atender el reporte la autoridad local no puede colocar sellos de clausura como se haría con un bar al tratarse de domicilios particulares, pero se desaloja a los menores que se encuentren y se decomisa el producto, levantándole actas a los mayores de edad por la venta de las bebidas y el “cover”, ya que son casi siempre los jóvenes de entre 18 y 22 años quienes las organizan.

Cabe destacar que a estas fiestas clandestinas asisten menores de hasta 14 años, los cuales están propensos no solo al consumo de alcohol y tabaco sino también a ingerir sustancias prohibidas o ser víctimas de algún delito, por lo cual la supervisión que se realiza en ese sentido se ha incrementado en las últimas semanas logrando reducir en gran medida la realización de estas reuniones.

Resaltar que además del personal de Inspección elementos de Seguridad Pública acuden también a estos operativos ya que bajo el influjo del alcohol los jóvenes suelen ponerse agresivos; el objetivo primordial de los operativos es inhibir esta conducta que no solo es una falta al reglamento, sino que pone en riesgo a los jóvenes.

Los sitios en los que recientemente han sido clausuradas estas fiestas son muy diversos y abarcan prácticamente toda la ciudad, pues igualmente se atendieron reportes en la colonia Lucio Cabañas, en el barrio de Tierra Blanca e incluso en el Centro Histórico en calle Victoria y Coronado, donde los propios jóvenes tenían cerrado el paso vehicular y bebían en vía pública.