Bach, Werthein, Hoevertsz: tres nombres para la Sesión del Lima


Lima, 16 sep (EFE).- El Comité Olímpico Internacional (COI) se marcha de Lima, donde clausuró este viernes su Sesión ordinaria anual, tras explorar con éxito el camino de la doble adjudicación de Juegos Olímpicos y después de depositar su confianza en algunas caras nuevas que asumirán decisiones en los próximos años.

El alemán Thomas Bach, el argentino Gerardo Werthein y la arubeña Nicole Hoevertsz ponen cara a esas medidas tomadas en Lima con la vista puesta en el futuro.

Bach, presidente del COI desde 2013, pasará a la particular historia del olimpismo como el mago que obró el milagro de convertir un problema en una solución.

¿Solo dos ciudades piden los Juegos de 2024, pero son París y Los Ángeles? Cambio las reglas y le doy a una los Juegos de 2024 y a otra los de 2028. Y después, ya veremos.

Nadie sabe de quién fue la idea -“tiene muchos padres y madres”, dice el español Juan Antonio Samaranch-, pero Bach fue su principal adalid desde que comenzó a tomar cuerpo.

“Todos ganan” con la doble adjudicación, asegura Bach, a quien uno de sus colaboradores más cercanos define como “el más mediterráneo de los alemanes” por su disposición a alterar los planes, a improvisar y a aceptar los cambios.

Tokio en 2020, París y Los Angeles después, tres ciudades de la primera liga mundial, garantizan una década larga de estabilidad para el movimiento olímpico, en países de enorme tradición deportiva, del gusto de los patrocinadores y que son socios históricos del COI.

Sobre lo que ocurrirá luego, algo tendrá que decir Gerardo Werthein, presidente del Comité Olímpico Argentino, que impresionó a la asamblea del COI con su innovadora propuesta para los Juegos de la Juventud de 2018 en Buenos Aires.

Una cita que no acaba de enamorar a los aficionados (está reservada a deportistas de entre 14 y 18 años), cuyas dos primeras ediciones se celebraron en Asia (Singapur 2010 y Nanjin, China, 2014), y que llega a Sudamérica con la promesa de algo nuevo: unos Juegos en la calle, en los parques, donde el público sea a la vez espectador y participante.

Apenas unos minutos después de presentar sus planes a sus compañeros en el COI, Werthein confirmó que los ojos de Buenos Aires miran más lejos: “¿Por qué no pensar en unos Juegos Olímpicos en 2032?”.

“Sin lugar a dudas Argentina es un país que siempre ha tenido como gran aspiración hacer los Juegos Olímpicos. Nos hemos presentado en cuatro oportunidades. Los Juegos de la Juventud nos van a demostrar cuán capaces somos de hacer las cosas bien. Paso a paso. Pero por qué no a los sueños y las ilusiones”, afirmó.

Tras los problemas para encontrar ciudades dispuestas a organizar los Juegos de 2024, esta idea lanzada por Argentina para 2032 es música para los oídos del COI.

Los Juegos de la Juventud de Buenos Aires coincidirán, además, con una Sesión del COI y con la Cumbre Olímpica convocada por el organismo para debatir sobre su propio futuro.

Esa cita iba a celebrarse ahora en Lima, pero las dificultades derivadas de las inundaciones de principios de año en Perú aconsejaron un cambio de sede y Buenos Aires se hizo cargo. Otro punto a favor de Werthein ante los ojos del COI.

La periódica renovación de cargos en el organismo internacional ha devuelto en Lima a lo alto del organigrama a caras muy conocidas como las de la estadounidense Anita DeFrantz y el suizo Denis Oswald.

Ambos fueron en alguna ocasión incluso candidatos a presidir el COI y su experiencia ha sido valorada para ocupar, respectivamente, una vicepresidencia y un puesto en la Ejecutiva.

Pero también salen de Lima con nuevas responsabilidades nombres hasta ahora menos conocidos. Entre ellos sobresale el de la arubeña Nicole Hoevertsz, que entra en la Ejecutiva y hace posible que, por primera vez, este órgano de gobierno del COI cuente con cuatro mujeres. Cuatro de quince.

Lo destacado es que un país de 180 kms cuadrados y poco más de 100.000 habitantes, con comité olímpico propio solo desde 1985, que nunca ha ganado una medalla en los Juegos, tenga una representación tan notable.

La incesante actividad de Hoevertsz (que fue olímpica en natación sincronizada) tanto en su país como en el COI y la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) encuentra ahora premio con su llegada al lugar donde se toman las decisiones.

Había seis candidatos a entrar en la Ejecutiva, solo tres plazas, y Hoevertsz se impuso en las votaciones con holgura. El COI quiere más universalidad en sus cargos y la arubeña era la persona propicia para encarnar ese ideal.

La elección como miembros del COI del dominicano Luis Mejía, otro representante de un país pequeño del Caribe, y del chileno Neven Ilic satisfacen también el deseo de dar cabida a dirigentes deportivos de todas las áreas. Sudamérica estaba poco representada en la asamblea.

Ilic, presidente del comité de su país, se confirma como uno de los nombres del año en las esferas olímpicas, tras convertirse en el plazo de cinco meses en presidente de ODEPA y miembro del COI.

Ban Ki-moon, el surcoreano ex secretario general de Naciones Unidas que presidirá la Comisión de Ética del COI, y la cada vez más participativa Angela Ruggiero, de EE.UU., que entró también en esa comisión, preside la de atletas y está en la Ejecutiva, serán otros nombres ligados en el futuro a las reuniones del COI en Lima. EFE