“Bajo la mirada de las moscas” concluye temporada en El Galeón

  • Ignacio López Tarso devela placa por 40 representaciones
    Fotografía: www.expresionesarte.mx

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    México, 8 Feb (Notimex).- Reflexionar sobre la familia, la relación codependiente entre madres e hijos; la búsqueda del carácter, y la opresión hacia un individuo débil, fueron abordados por “Bajo la mirada de las moscas”, que terminó temporada en el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque (CCB).

    Bajo la dirección de Boris Schoemann, el montaje develó ayer una placa conmemorativa por sus 40 representaciones, teniendo como padrino al primer actor Ignacio López Tarso, quien expresó su beneplácito por el cierre de este montaje de enredos que sirvió también como un homenaje a la actriz Pillar Pellicer, quien celebró con él 55 años de trayectoria.

    La pieza, con la dramaturgia de Michel Marc Bouchard y la traducción de Pilar Sánchez Navarro, es intensa y compleja, enfocada en las relaciones humanas y su intrincado desarrollo entre el amor y el odio.

    En escena, Bruno se enamora de Dócil, razón que lo motiva a abandonar la casa materna por algunos días; a su regreso se enfrenta a su Madre y a Primo, quien llevará a cabo una venganza despiadada.

    Primo funciona como el hijo mayor que nunca abandona la comodidad del hogar para ejercer control sobre sus integrantes al hacer adicto a la morfina a Bruno, hijo de su tía.

    Bruno es la figura del hijo menor fugitivo que regresa al nido por su dependencia a la sustancia. La relación de codependencia entre ambos amenaza sus propias existencias. Y la tía de Primo es la “madre compasiva” de Bruno en el relato, quien no tiene conciencia de los lazos consanguíneos dañados.

    “La obra es sobre las relaciones enfermizas, de dependencia entre la familia por cuestiones que sucedieron hace tiempo, y sobre todo que el autor pone su reflexión acerca de cómo estamos recibiendo hoy todas las noticias de violencia a través de la televisión.

    “Y de que ya no nos afecta pues nos la pasamos viendo asesinatos, crímenes, persecuciones, desalojos y todo esto tipo de cosas que se han convertido en un espectáculo”, dijo Schoemann.

    Agregó que escenificar un montaje del autor canadiense Bouchard y trabajar en particular al lado de Pilar Pellicer, resultó un placer.

    “No es nada sencillo, además de que se trata de una obra compleja, dolorosa y divertida, de tal suerte que siempre estamos jugando con una comedia negra y este drama que está sucediendo, con una Pilar que se desenvuelve muy bien”, indicó.

    Sobre Bouchard, recordó que se trata de un autor que ha vivido cuestiones similares a México, pero cualquier parecido de esta obra con la realidad, es mera coincidencia.

    “Las relaciones de pareja, familiares contadas de forma soberbia tal como lo hace este dramaturgo, con una poética y sentido del humor fuerte, es lo que ha gustado a público mexicano”, expresó.

    Es de mencionar que la obra se ha traducido a dos idiomas del original en francés. Francesca Moccagatta realizó la versión en italiano en el 2008, y Pilar Sánchez Navarro la de español en el 2015 para la producción en México.

    El elenco estuvo integrado por Primo, que es caracterizado por Antón Araiza; Bruno por Constantino Morán; la figura de la madre está a cargo de la primera actriz Pilar Pellicer.

    El resto del elenco lo conforman Pilar Boliver, Teté Espinoza, Stefanie Izquierdo, Mercedes Olea y Miguel Romero.