Banco de México prevé un efecto temporal y moderado en economía tras sismos

México, 12 oct (EFE).- El Banco de México prevé que los terremotos de septiembre y los huracanes padecidos en las últimas semanas tengan un impacto “temporal y moderado” en la economía del país, informó hoy el instituto emisor.

“Se estima que los efectos de estos acontecimientos sobre la actividad económica y la inflación serán temporales y moderados”, indicó el Banco de México en la minuta de la Reunión de la Junta de Gobierno celebrada el 28 de septiembre pasado.

El banco central explicó que los terremotos del 7 y el 19 de septiembre fueron de “gran magnitud” y se suman a “varios huracanes” padecidos por México en las últimas semanas, que afectaron “múltiples comunidades y ciudades” y dejaron “pérdidas humanas”.

Pero los miembros de la junta “coincidieron en que no se espera que las perspectivas de mediano y largo plazo para el crecimiento y la inflación se alteren de manera importante como consecuencia de ello”.

Además, uno de los integrantes de la junta consideró que si bien hay impactos económicos inmediatos, al afectar los días laborables y el capital humano y físico, habrá un “proceso de recuperación conforme se avance en los esfuerzos de reparación de daños”.

“Algunos (miembros) señalaron que esta situación posiblemente daría lugar a una ligera revisión a la baja en el pronóstico de crecimiento para 2017, si bien un miembro indicó que se debería observar un ajuste al alza de magnitud similar posteriormente”, detalló el boletín.

Esto impactará en la economía mexicana, pero la junta coincidió, en su mayoría, en que se “espera que continúe mostrando una expansión moderada en los próximos trimestres”.

El Banco de México colocó en agosto su previsión de crecimiento para México a un rango de entre el 2 % y el 2,5 % para este 2017, en línea con el pronóstico oficial, que estima que el país crecerá entre 2 % y 2,6 % en 2017 y de 2 % a 3 % en 2018.

Adicionalmente, la mayoría de los miembros consideró que la inflación general anual parece “ya haber alcanzado su techo”.

La previsión es que “esta muestre una tendencia a la baja”, llegando al 3 % de inflación, la meta del banco central, para finales del 2018.

El índice de precios al consumidor (IPC) subió un 6,35 % interanual en septiembre, un dato superior a la meta del Banco de México que se explica, en buena parte, por el aumento el pasado enero, de entre un 14 % y un 20 %, de los precios de las gasolinas, que repercutieron en la mayoría de insumos.

Con base en estos datos, la Junta del Banco de México decidió por unanimidad mantener sin cambio el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día en un nivel de 7 %.

“Hacia adelante, seguirá muy de cerca la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazo, en especial del traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio a los precios, así como la evolución de la brecha del producto”, agregó.

También evaluará la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, así como el impacto de los sismos sobre los precios. EFE