Durango, Dgo.– La inflación anual en México descendió a 3.12 por ciento durante julio de 2026, su nivel más bajo desde abril de 2020, impulsada principalmente por la disminución en los precios de frutas, verduras y algunos energéticos, de acuerdo con el análisis económico de Grupo Financiero Banorte basado en cifras del INEGI.
El reporte señala que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de apenas 0.03 por ciento, mientras que la inflación subyacente —que mide el comportamiento de los precios de largo plazo— se ubicó en 3.95 por ciento anual, reflejando una moderación sostenida de las presiones inflacionarias.
Entre los productos que más contribuyeron a reducir la inflación nacional destacan el jitomate, el gas LP, los automóviles y el huevo, mientras que algunos servicios, como restaurantes y vivienda, mantuvieron incrementos moderados.
Aunque la inflación nacional muestra una tendencia descendente, Durango aún registra un nivel superior al promedio del país. De acuerdo con indicadores elaborados con base en datos del INEGI, la inflación anual en la ciudad de Durango se ubicó en 3.7 por ciento durante junio, cifra superior al 3.37 por ciento nacional reportado ese mismo mes, aunque también mantiene una trayectoria de desaceleración.
Especialistas consideran que la reducción de la inflación representa un alivio para los hogares, ya que disminuye el ritmo de crecimiento de los precios de bienes y servicios; sin embargo, ello no significa que los productos sean más baratos, sino que continúan aumentando a un ritmo menor.
Para Durango, este comportamiento podría favorecer gradualmente el consumo familiar y la actividad comercial, especialmente si se mantienen estables los precios de los alimentos y los combustibles, dos rubros con fuerte impacto en la economía doméstica.
El análisis de Banorte advierte que la desaceleración podría enfrentar nuevos desafíos durante el último trimestre del año debido a factores climáticos, particularmente por la presencia del fenómeno de El Niño, que podría provocar incrementos en los precios de productos agropecuarios. Además, el banco estima que el Banco de México mantendrá la tasa de interés de referencia en 6.50 por ciento durante el resto de 2026 y 2027, al considerar que la inflación aún debe consolidar su convergencia hacia la meta de 3 por ciento.
Analistas coinciden en que, aunque el panorama económico muestra señales de estabilidad, estados como Durango seguirán atentos al comportamiento de los precios de alimentos, combustibles y servicios, debido a su impacto directo en el poder adquisitivo de las familias y en la actividad económica local.

