B’inem, la marca de un deportado de EEUU que por ahora calza a Totonicapán

pasos para cierre contable Venta al por mayor de calzados

Oscar René Oliva

Guatemala, 13 ago (EFE).- Creativo, entusiasta y emprendedor. Su deportación a Guatemala no ha sido un obstáculo para comenzar con su propio negocio, la elaboración de zapatos artesanales de nombre B’inem (caminar en la etnia quiché).

Se trata de Rolando Menchú, un joven originario del departamento occidental de Totonicapán que fue deportado de Estados Unidos cuando intentó ingresar ilegalmente a ese país por segunda vez.

Había vivido más de seis años y medio en Nueva York y se vino voluntariamente a Guatemala, según relató a Efe durante el Primer Encuentro Nacional de Retornados, celebrado en el Museo Miraflores, en el sur de la capital guatemalteca, organizado por la Fundación Avina.

Sin embargo, la falta de oportunidades de empleo en su país, dijo, le obligaron de nuevo a emprender la difícil travesía, pero con la mala fortuna de que fue detenido al cruzar la frontera entre México y Estados Unidos.

De vuelta en su país, recordó, sin mencionar la fecha, que con la experiencia en la elaboración de calzado que ya tenía antes de irse a Estados Unidos, Menchú, que no tiene ningún parentesco con la premio Nobel de la Paz de 1992, Rigoberta Menchú, originaria de una comunidad del departamento de Quiché, es uno de los beneficiados con capital semilla del programa “Guate Te Incluye”.

Desde niño le gustó hacer zapatos y estuvo como empleado de una fábrica, pero lo que necesitaba era capital semilla para salir adelante.

“Antes no tenía esa intención, pero ahora sí tengo ganas de producir”, narró, y sostuvo que los guatemaltecos “en vano sufrimos pudiendo salir adelante aquí en el país”.

Menchú, acompañado de familiares, mostró con orgullo los zapatos (botas y medias botas) de diversos colores que elabora de forma artesanal junto con su esposa y que vende a 200 quetzales el par (26,73 dólares).

“Tengo mi propio negocio pero ahora sólo hago zapatos con pedidos”, explicó. Y es que aún no se aventura a fabricar más de lo que le piden con antelación para evitar pérdidas.

Este emprendedor guatemalteco comentó que su pequeña fábrica ya le hizo olvidar las penas que pasó cuando fue deportado de Estados Unidos con las bolsas vacías.

El cuero y la piel de bovino son su material perfecto para dar forma a los zapatos de marca “B’inem”, que en su lengua quiché significa “caminar”. “Son para caminar las horas que quiera” con toda comodidad.

“Guatemala Te Incluye” es un programa público-privado que comenzó hace tres años para dar oportunidades a los guatemaltecos que son deportados de Estados Unidos y dependiendo de la experiencia que tienen les ayudan con capital semilla para que emprendan sus propios negocios.

Según Cynthia Loría, directora de la Fundación Avina, una de las facilitadoras del programa, hasta ahora han apoyado 10 emprendimientos productivos con retornados, entre ellos el de Rolando Menchú. EFE