Birmania niega que haya persecución de la minoría rohinyá en Rakáin

Vida Nueva

Bangkok, 14 mar (EFE).- Las autoridades de Birmania (Myanmar) negaron hoy que haya persecución contra la minoría rohinyá en el estado Rakáin (oeste), tras los informes de la ONU que hablan de limpieza étnica y de indicios de genocidio.

“Myanmar continúa sus esfuerzos para poner el estado Rakáin en el camino del desarrollo y la estabilidad, al tiempo que nos enfrentamos al terrorismo, fundado e inspirado en el extranjero”, indicó en un editorial el diario oficialista Global New Light of Myanmar, que sirve de portavoz del Gobierno.

El diario recuerda que fue un ataque de militantes del Ejército de Salvación Rohinyá en Arakan (ARSA) lo que desató las operaciones militares en Rakáin (antiguo Arakan) en agosto de 2017 que precedieron el éxodo masivo de personas, en su mayoría musulmanes rohinyás, a Bangladesh.

También sugiere que, según entrevistas realizadas por funcionarios birmanos en Rakáin, muchos desplazados huyeron de sus viviendas debido a la falta de trabajo, comida y las amenazas por parte de ARSA, grupo que califica de terrorista.

“Hubo tensiones y hubo combates en el estado Rakáin, pero no hubo genocidio. El término genocidio no debería ser usado en Myanmar, ni en otro país, sin pruebas claras”, precisa el editorial.

El pasado lunes, la relatora especial de la ONU sobre Birmania, Yanghee Lee, dijo en Ginebra que el Gobierno birmano liderado por Aung San Suu Kyi tiene que rendir cuentas, al igual que los militares, por los crímenes cometidos contra los rohinyás.

El Ejército birmano ha sido acusado de cometer asesinatos, violaciones de mujeres y niñas y quemar casas de rohinyás durante la operación militar del pasado agosto, que ha causado la huida de más de 680.000 personas.

Otro éxodo de rohinyás tuvo lugar tras otra campaña militar en Rakáin en octubre de 2016.

La mayoría de los refugiados llegaron a la localidad bangladesí de Cox’s Bazar, que acoge a unos 900.000 rohinyás y donde Lee quiere, precisamente, que se establezca un órgano de recolección y preservación de pruebas.

“Estoy cada vez más convencida de que los crímenes cometidos tras las noches del 9 octubre de 2016 y del 25 de agosto de 2017 tienen las marcas de genocidio”, concluyó Lee.

Sólo un tribunal de justicia puede decidir el nivel del crimen cometido y, específicamente, el de genocidio, dada su gravedad y la dificultad de probar la intencionalidad de destruir completamente una comunidad, pero para ello necesita pruebas y evidencias bien preservadas. EFE