Bombardeos rusos contra Idleb en el día de reunión en Teherán sobre su futuro

Beirut, 7 sep (EFE).- Aviones rusos bombardearon hoy la provincia siria de Idleb, último bastión opositor en Siria, en un día en el que se ha celebrado una decisiva reunión en Teherán en la que Rusia, Turquía e Irán han llamado a la deposición de las armas de los grupos armados en la región para evitar una tragedia humanitaria.

“Hoy ha habido intensos bombardeos rusos contra los civiles en Jan Shijún y otras zonas en el norte de Hama, mientras se celebra la cumbre entre Turquía, Rusia e Irán de la que no saldrá nada tangible”, dijo a Efe el portavoz de la alianza rebelde Frente Nacional para la Liberación, Nayi Abu Huzaifa.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó también que las fuerzas rusas, aliadas del régimen de Damasco, lanzaron una veintena de ataques aéreos contra el sur de Idleb, según dijo a Efe el director de la ONG, Rami Abderrahman.

Aseveró que los bombardeos causaron la muerte de un civil y de cuatro islamistas pertenecientes al Movimiento Islámico de los Libres del Sham, una de las facciones armadas que operan en Idleb junto a la Organización de Liberación del Levante, la exfilial siria de Al Qaeda, entre otras.

La ONG, cuya sede está en Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores en el terreno, aseguró que los ataques se dirigieron en concreto contra el pueblo de Al Habit, donde los rusos destruyeron una de las sedes de los Libres de Sham, así como en la localidad de Jan Shijún y en Tel Aas.

En paralelo a estos bombardeos, en Teherán se ha celebrado hoy una decisiva reunión entre los mandatarios de Rusia, Irán y Turquía para abordar la suerte de Idleb, ante una probable ofensiva que se lanzará pronto sobre la región, en la que viven tres millones de personas, una gran parte desplazados de otros feudos rebeldes.

Al final del encuentro, que se enmarca en el llamado proceso de Astaná, en el que los tres países están implicados para lograr una solución negociada al conflicto en Siria que comenzó en 2011, el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo iraní, Hasan Rohaní, denunciaron que los grupos “terroristas” están usando a los civiles de Idleb como “escudos humanos”.

Moscú y Teherán respaldan al presidente sirio, Bachar al Asad, mientras que Ankara apoya a algunos grupos alzados contra el régimen.

La nota discordante en la cumbre fue el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien urgió en su discurso a aplicar “un alto el fuego” en Idleb y a que cesen los bombardeos en esta provincia.

En referencia al futuro papel de Turquía, el portavoz del grupo rebelde Brigada del Norte Democrático, Ahmad al Omar, dijo a Efe por teléfono que Turquía “pedirá ser la encargada de limpiar Idleb del terrorismo, pudiendo entrar militarmente y controlando las administraciones autonómicas con la policía militar”.

Según el portavoz, cuya formación pertenece a las Fuerzas de Siria Democrática -alianza principalmente formada por milicias kurdas que son consideradas “terroristas” por Ankara- Turquía “no va a permitir que el régimen (sirio) controle toda la provincia de Idleb”.

Durante el día de hoy, miles de civiles han salido a las calles de Idleb para pedir la protección de Turquía ante la operación militar, manifestó a Efe por teléfono una desplazada siria en Idleb, identificada como Huda Al Deiri, y confirmó el Observatorio.

Los tres países se han comprometido en Teherán a colaborar “hasta la completa erradicación de los grupos terroristas en Siria” y han precisado que son: el Estado Islámico y el Frente Al Nusra, antigua denominación de la exfilial siria de Al Qaeda e integrada ahora en el Organismo de liberación de Levante.

Las fuerzas gubernamentales sirias ya han desplegado más de 2.000 tanques hasta el momento en numerosos frentes alrededor de Idleb y han llamado a “decenas de miles de sus soldados y de los armados aliados, así como a policías y líderes de operaciones” destacadas en el país árabe para prepararse para la ofensiva.

Asimismo, según el Observatorio, las facciones insurgentes también se están movilizando para defenderse de la inminente campaña militar. EFE