Bosnia mantiene abierto el campo de refugiados denunciado por la UE y la ONU

Sarajevo, 8 nov (EFE).- Las autoridades bosnias han anunciado que mantendrán abierto de momento el campo de Vucjak, en el que cientos de refugiados viven en condiciones inhumanas, como han denunciado la ONU, pero han asegurado que su cierre y el traslado de sus ocupantes es una “prioridad”, aunque sin dar plazos para hacerlo.

“Estamos trabajando en establecer otros dos centros de acogida fuera del cantón Unsko-Sanski. Es nuestra prioridad cerrar lo antes posible Vucjak y trasladar a los inmigrantes a esos nuevos campos”, explicó hoy el ministro de Seguridad bosnio, Dragan Mektic, a la emisora Radio Europa, sin dar más detalles de ubicaciones o fechas.

El ministro desmintió la información publicada hoy por el portal informativo “Klix” de que los alrededor de 800 inmigrantes que todavía se encuentran en Vucjak serían trasladados en los próximos siete días a dos centros ya existentes, en Bihac y Velika Kladusa.

El alcalde de Bihac, Suret Fazlic, aseguró también que el campo no será cerrado hasta que se encuentren nuevos centros de acogida en Bosnia-Herzegovina, ya que constantemente llegan nuevos inmigrantes.

Las autoridades de Bihac, sobrepasadas por la llegada de inmigrantes que esperaban en la ciudad a poder cruzar ilegalmente la frontera hacia Croacia y seguir luego el viaje hacia países ricos de la UE, trasladaron en octubre a centenares de inmigrantes a Vucjak.

El campo está levantado sobre un antiguo vertedero de basura rodeado de campos de minas, sin agua corriente ni electricidad, en la frontera con Croacia.

Naciones Unidas ha calificado las condiciones del campo de inhumanas y la UE ha pedido el cierre de la instalación.

Unos 40.000 inmigrantes, principalmente de Oriente Medio, cuyo objetivo es llegar a Europa Occidental, han pasado por lo que va de año por Bosnia, donde actualmente se concentran unos 7.000.

La Organización Internacional de Migraciones advirtió la semana pasada de que muchos podrían morir de frío y hambre cuando llegue el invierno. EFE