Brasil genera 43.820 empleos formales en julio y suma cuatro meses positivos

Brasilia, 23 ago (EFE).- Brasil generó en julio 43.820 nuevos puestos de trabajo formales, un 7,39 % menos que los creados en el mismo período de 2018 y el cuarto mes consecutivo con saldo positivo, informó este viernes la Secretaría Especial de Previsión y Trabajo del Ministerio de Economía.

El resultado de julio, producto de 1,33 millones de admisiones frente a 1,28 despidos en el mercado formal laboral, presentó un ligero avance del 0,11 % en comparación con los números de junio.

Según el Registro General de Empleados y Desempleados (Caged), que mide la diferencia entre la contratación y el despido, el saldo acumulado en los siete primeros meses del año fue positivo con 461.411 nuevas plazas laborales.

De los ocho sectores analizados, siete contrataron más trabajadores frente al número que despidieron en el mes de julio.

El impulso vino de los sectores de la construcción civil, con un saldo a favor de 18.721 puestos, y de servicios, con 8,948; seguidos por los de industria de transformación (5.391), comercio (4.887), agropecuario (4.645), minero (1.049) y servicios industriales (494).

El único sector que dejó en julio un saldo negativo fue el de la administración pública, con 315 puestos de trabajo.

De acuerdo con el informe, el 14,34 % de la generación de empleo en julio correspondió a puestos de trabajo consecuentes de la reforma laboral del año pasado y que permitió la formalización de los empleados que trabajan con intermitencia de horas.

Entre 2015 y 2016, Brasil sufrió una de las mayores recesiones de su historia, con una caída acumulada del 7,0 % en su producto interior bruto (PIB).

La mayor economía suramericana empezó a recuperarse en 2017, con una ligera expansión del 1,1 %, un crecimiento insuficiente que se mantuvo en 2018 y que podría repetirse este año.

Para enderezar las maltrechas cuentas públicas del Estado, el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro presentó al Congreso una polémica reforma del sistema de jubilaciones y pensiones que fue aprobada en la Cámara de Diputados y ahora espera el aval por parte del Senado.

Esa reforma, aguardada por el mercado financiero, ha sido considerada como “vital” por el equipo económico de Bolsonaro para recuperar el crecimiento y atraer más inversiones extranjeras.

Además de la reforma de pensiones, con la que el Gobierno de Jair Bolsonaro pretende ahorrar unos 250.000 millones de dólares en 10 años, el presidente ha enunciado varias medidas estructurales para intentar impulsar la economía, como un duro ajuste fiscal y un ambicioso plan de privatizaciones y concesiones. EFE