Brasil tilda de falso informe que lo ubica como líder en activistas muertos

Agencia EFE

Río de Janeiro, 24 jul (EFE).- El Gobierno brasileño calificó como “equivocado”, “frágil” y “exagerado”, por contabilizar a narcotraficantes como activistas, el informe divulgado hoy por la ONG Global Witness y que calificó a Brasil como el país con mayor número de activistas medioambientales asesinados en 2017.

“El informe de la ONG Global Witness presenta datos equivocados, inflados, frágiles y de metodología dudosa”, afirmó la Presidencia brasileña en un comunicado en el que llegó a calificar los datos de la organización no gubernamental como un “fake news” (falsa noticia en las redes sociales).

“Las denuncias improcedentes y mal contrastadas son ejemplo de ‘fake news’ usadas para atacar el Gobierno, cuyo compromiso esencial ha sido defender al pueblo brasileño”, agrega la nota firmada por la Secretaría Especial de Comunicación Social de la Presidencia.

De acuerdo con el informe divulgado por Global Witness este martes en Londres, 207 activistas medioambientales fueron asesinados en 22 países durante 2017, el año más sangriento contra los activistas registrado hasta ahora por esta organización, con un alto índice de muertes vinculadas al sector agrario.

Según la ONG, entre las víctimas figuran principalmente líderes indígenas, dirigentes comunitarios y defensores del medioambiente, quienes son asesinados o sometidos a amenazas de muerte, arrestos, ciberataques, agresiones sexuales y demandas judiciales.

El documento, titulado “¿A qué precio?”, reveló que el país más peligroso para los activistas en 2017 fue Brasil, donde hubo 57 homicidios; seguido por Filipinas (48), Colombia (24) y México (15).

Según Global Witness, los asesinatos relacionados con la “agricultura destructiva”, que “acapara tierras” para monocultivos como el aceite de palma, crecieron significativamente el año pasado.

El Gobierno brasileño, sin embargo, asegura que las cifras sobre la situación en Brasil son engañosas debido a que la ONG contabilizó como activistas muertos en supuestos conflictos agrarios los asesinatos de algunas personas atribuidos por las investigaciones policiales a ajustes de cuentas entre narcotraficantes.

“Si consultasen las fuentes oficiales, los responsables por el informe sabrían, por ejemplo, que, según la Policía, seis de los contabilizados como muertos por ser defensores de la tierra fueron asesinados en disputas del tráfico de drogas en la localidad de Iúna, en el estado de Bahía, y que otro fue víctima de latrocinio”, según la Presidencia brasileña.

“Tan solo eso le retira cualquier resquicio de credibilidad que pudiese tener el documento y muestra que la ONG distorsiona los hechos”, agrega el comunicado.

Según el Gobierno brasileño, el agronegocio, al que la organización no gubernamental considera como la principal fuente de la violencia en el campo en Brasil, es responsable por gran parte de la generación de empleo y renta en el país.

“Eventuales crímenes son puntuales y no se pueden generalizar las acusaciones contra todos los agricultores brasileños sin fundamento”, afirma la Presidencia.

La nota alega igualmente que, al contrario de lo que erradamente asegura el documento, el actual presidente brasileño, Michel Temer, aumentó las áreas de preservación ambiental en Brasil; creó la mayor reserva marina del mundo y trabaja con respeto al medioambiente.

Agrega que el Gobierno también elevó hasta su mayor nivel este año el presupuesto destinado al Programa de apoyo a Defensores de los Derechos Humanos amenazados. EFE