“Caras y Caretas”, por S. de la Rosa S.

 

 

    El pueblo votó por nuevas fórmulas, que ahora deben responderle

“Los fondos nacionales deberán siempre ser destinados a la realización de las prioridades que se establezcan mediante la participación de las fuerzas sociales más representativas del país”. Esto lo dijo en una ocasión siendo presidente de la República el general Lázaro Cárdenas.

Aun cuando estamos sufriendo los injustos e incomprensibles recortes presupuestarios por parte del Gobierno Federal, que nos lleva a una crisis no deseada por los durangueños, inducida por factores hostiles y traicioneros, hoy como ayer mantendremos intactos los programas a los que se comprometió mi gobierno desde el inicio de la actual administración.

En estos términos se expresó el jefe del Ejecutivo estatal José Rosas Aispuro Torres, en la reunión de trabajo con diferentes organismos sociales y políticos de la entidad en el salón de actos del Hotel Gobernador el pasado jueves por la mañana.

Nada detendrá la marcha de desarrollo y de progreso de nuestra entidad, nuestros objetivos son muy claros, jamás renunciaremos a la soberanía de nuestro estado, realizamos la justicia social y profundizamos en la práctica de la unidad en el marco de una renovada vida democrática.

Defenderemos en todos los momentos que sean propicios los derechos de los durangueños a contar con los recursos necesarios que provienen de sus mismos impuestos y que sean distribuidos equitativamente según las necesidades de cada entidad.

El gobernador Rosas Aispuro fue claro al referirse al problema que viene sufriendo nuestra entidad desde que se inició su administración pública sobre todo con los constantes recortes que ya fueron anunciados por las autoridades presupuestarias que se venían destinando para la realización de obras y ayuda directa a los municipios los cuales se han tenido que reducir en más de la mitad en los últimos meses.

Porque fíjense ustedes cuánta razón tiene el jefe del Ejecutivo estatal al demostrar su malestar por los constantes reducciones de que han sido objeto las partidas presupuestarias que tiene que otorgar el Gobierno Federal para diferentes programas de obras y de ayuda social, puesto que de continuar esto, entonces la libertad en Durango sería utopía si prevaleciera la abundancia en pocos y la miseria en muchos; o la democracia se transformaría en mito si los menos gozan y sufren los más; así como la independencia se cambiara a mera ilusión si las elites mandaran y solo acataran las masas por temor y hambre. Porque en esta entidad como en el resto del país los durangueños bien nacidos que no pensamos con el estomago ni sabemos caminar postrados, rechazamos la escalada de presiones que actualmente sufren los municipios en el retraso de las obras prioritarias por el recorte presupuestal de que han sido objeto en las partidas correspondientes.

Por eso es necesario que el Gobierno Federal reconsidere su posición en este sentido y se ponga a dialogar en la mesa de las discusiones con los gobernadores de los estados para llegar a un acuerdo sobre el monto real a que deberán sujetarse las participaciones federales tomando en cuenta que de estas dependen en gran medida no solo las obras de desarrollo sino que también están contemplados los programas de educación y salud para cada una de las entidades federativas.

Tanto el gobernador como sus más cercanos colaboradores estuvieron de acuerdo que en la actualidad en nuestra entidad ya no tiene cabida el coloniaje, sobre todo aquel que intenta supeditar la economía de un estado determinándola al interés del centro, pero de un gobierno del centro que se antoja imperial, por lo que los durangueños no aceptamos que en nombre de supuestas y falacias que mal encubren el apetito hegemónico de los modernos imperios se pretenda desde lujosas oficinas manejar los intereses internos de cada gobierno estatal.

Y sobre todo se pretenda condicionar la conducta política de un pueblo que siempre ha sido respetuoso de las instituciones que han forjado nuestra historia a través de los años.

Pero de un pueblo como lo es el nuestro que padece crisis de confianza, que acudió a las urnas para votar en los comicios electorales por nuevas fórmulas que prometen lo que después no pueden cumplir en el terreno de los hechos, un pueblo que ya ha escogido desde hace muchos años su sistema político para vivir, para trabajar y desarrollarse conforme a su idiosincrasia ajena a intromisiones y a obsesiones de cualquier índole.

Por otra parte es indiscutible la importancia de los medios masivos de comunicación en la sociedad contemporánea conforme el país y nuestro estado va avanzando en su desarrollo, sus diferentes segmentos se han ido integrando y su nivel educativo se pretendió elevar hasta lugares que pongan de manifiesto que nuestro sistema educativo está cumpliendo cabalmente con sus cometidos.

Para que la sociedad y el estado puedan definir rumbos, es menester que se conozcan cabalmente en su justa dimensión los problemas que el país está viviendo en estos momentos, es de suma importancia adquirir clara conciencia de lo que en realidad sucede.