Cáritas Panamá critica endurecimiento de la región en tema migratorio

Africanos 18667Panamá, 15 abr (EFE).- La organización humanitaria Cáritas Panamá lamentó hoy la situación de incertidumbre en la que están decenas de migrantes africanos y asiáticos en la frontera de Panamá con Costa Rica, y criticó el “endurecimiento” de algunos países con el tema migratorio.


La Coordinadora de Programas de Emergencia de Cáritas Panamá, Osiris Ábrego, en declaraciones a Efe lamentó la situación por la que atraviesan unos 200 extracontinentales que fueron expulsados hoy por Costa Rica pero que no han sido admitidos en Panamá.

Ábrego indicó que Cáritas Panamá y la Iglesia Católica abogan “por una migración segura, regular, y sobre todo un trato digno a las personas migrantes independientemente de su estatus migratorio”.

“Nos preocupa de sobremanera el endurecimiento que estamos viendo en el tema migratorio de algunos países”, afirmó Ábrego, sin referirse a ningún país en particular, señalando que en Cáritas están atentos “para ver la asistencia que se necesite de ser el caso”

La autoridad migratoria panameña tildó hoy de “arbitraria” la medida de Costa Rica de expulsar hacia Panamá a más de 200 africanos, que no fueron recibidos por este país y ahora se encuentran en especie de limbo en la frontera común.

El director del Servicio Nacional de Migración de Panamá, Javier Carrillo, dijo en una rueda de prensa en la capital que las autoridades costarricenses no se han puesto en ningún momento en contacto con Panamá y han procedido a devolver a los migrantes de manera “arbitraria”.

El director de Migración cifró en 250 los migrantes que, explicó, a pesar de no tener pasaportes, por sus rasgos físicos proceden en su gran mayoría de África aunque también hay algunos de países asiáticos como Nepal y Bangladesh.

Entre el grupo que se ha quedado en medio de la frontera de Panamá y Costa Rica hay niños y mujeres embarazadas, según Carrillo, quien añadió que “ellos no se quieren quedar en Panamá” pues su destino final es Estados Unidos”.

Panamá descartó la posibilidad de deportar a los migrantes, ya que en la región no hay representación consular de los países africanos a los que pertenecería y la mayoría viaja sin documentación.

“Los coyotes (traficantes ilegales de personas) les quitan los pasaportes como estrategia para evitar la deportación”, apuntó Carrillo.

La activista de Cáritas consideró que la mejor manera de atender y enfrentar la situación es a través de diálogo de todos los Estados involucrados, que además, afirmó, deben investigar si detrás del éxodo de africanos pueden estar los traficantes de personas.

“Definitivamente que le toca a los Estados, a todos los Estados implicados en la vía que utilizan los extracontinentales, investigar si hay tráfico ilícito de migrantes, que es un delito que está (encuadra) en el tráfico y trata de personas, y verificar esta situación”, remarcó Ábrego.

De acuerdo con las autoridades de Panamá, los migrantes fueron retenidos por Costa Rica en la frontera con Nicaragua, montados en autobuses y conducidos a la localidad panameña de Paso Canoas.

La situación de los migrantes africanos se ha sumado a la de 3.500 cubanos que se encuentran varados en Panamá ante la negativa de Costa Rica de expedirles visados.

El pasado miércoles, cerca de 1.000 cubanos ingresaron a la fuerza en Costa Rica, pero fueron devueltos a Panamá. (1)EFE