Castro y Díaz-Canel conmemoran el inicio de guerras independentistas en Cuba

Radio Guamá

La Habana, 10 oct (EFE).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y su antecesor y líder del Partido Comunista, Raúl Castro, conmemoraron hoy los 150 años del inicio de la primera guerra independentista en un acto en el que reivindicaron la soberanía del país y pidieron el fin del embargo estadounidense.

Acompañados por altos dirigentes políticos y unos 5.000 ciudadanos vestidos mayoritariamente de blanco -“como símbolo de libertad y respeto” según los medios estatales-, los líderes recordaron en La Demajagua, provincia de Granma, el alzamiento contra España proclamado por el histórico prócer cubano Carlos Manuel de Céspedes.

Aquel alzamiento, que tuvo lugar el 10 de octubre de 1868, dio inicio a las guerras de los soberanistas cubanos contra la Metrópoli que culminarían con la independencia del país tres décadas después.

En el acto, ilustrado con banderas e imágenes de Carlos Manuel de Céspedes y otros patriotas cubanos, se dedicó una ofrenda floral en homenaje al considerado Padre de la Patria y se dispararon 21 salvas de artillería, mientras la Banda de Conciertos de Bayamo interpretó el himno nacional cubano, según reflejaron los medios estatales.

“Hemos luchado 150 años y seguiremos luchando hasta la victoria siempre”, expresó Díaz-Canel en su discurso durante el acto conmemorativo, en el que aseguró que “la unidad” es “la única salvación” para Cuba frente a “un asedio imperial desde afuera” y “una vocación anexionista de unos pocos desde adentro”.

Las palabras del presidente apuntaban directamente a EE.UU., país al que Cuba acusa de injerir en sus asuntos internos y asfixiar su economía mediante el embargo que se prolonga ya por casi seis décadas.

En este sentido, Díaz-Canel recordó el discurso de Fidel Castro en el centenario del alzamiento en La Demajagua en 1968, en el que el fallecido dirigente condenó el bloqueo norteamericano contra Cuba y la escasez de materiales como consecuencia de esa política de Washington, a la que atribuyó la falta de prosperidad en la isla.EFE