Cenidh exige a Ortega que asuma la responsabilidad de la crisis en Nicaragua

Managua, 4 jul (EFE).- La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, exigió hoy al presidente Daniel Ortega que “asuma su responsabilidad” por la crisis sociopolítica que ha causado unos 310 muertos en Nicaragua.

“De una vez por todas, que asuma su responsabilidad, que no siga mintiendo, que asuma la realidad de un pueblo de Nicaragua, que una vez dijo que lo quería, pues ya no lo quiere, el pueblo se desengañó”, dijo Núñez, a periodistas.

Desde el 18 de abril pasado los nicaragüenses mantienen protestas masivas contra Ortega, a quien le piden su renuncia, especialmente por las muertes causadas por la represión contra los manifestantes “autoconvocados”, pese a lo cual el Gobierno sostiene un discurso que apela de manera constante a la paz y al amor a Dios.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) han responsabilizado al Gobierno de violaciones a los derechos humanos.

Las violaciones incluyen “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”, según la CIDH, lo que ha sido rechazado por el Gobierno de Nicaragua.

“Daniel Ortega es responsable de la corrupción de un pueblo, porque esa gente que él manda con la misión de matar, quemar, destruir, son nicaragüenses que lamentablemente él ha corrompido, no son personas, son bestias, son animales que están dispuesto a hacer únicamente lo que les ordena su jefe”, sostuvo Núñez.

Diversos sectores de la sociedad nicaragüense han pedido la renuncia inmediata a Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, adicionalmente la Conferencia Episcopal de Nicaragua, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) y su hermano, el general en retiro Humberto Ortega, le han pedido que adelante las elecciones de 2021 a 2019, sin éxito.

El Episcopado nicaragüense tampoco ha logrado avances importantes en su calidad de mediador en el diálogo nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, cuyo objetivo es “democratizar” Nicaragua, lo que representa la salida de Ortega y Murillo.

Nicaragua vive la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Ortega también como presidente.

Las protestas contra el Gobierno comenzaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia de Ortega y Murillo, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra. EFE